Política

Cuestiones insólitas en el caso Alberto Nisman

Alberto-Nisman_1421794512023_12681287_ver1.0_640_480Desde la muerte del fiscal especial del caso AMIA, Alberto Nisman, circularon declaraciones, con hipótesis, afirmaciones contundentes o suposiciones absurdas, verdaderas paradojas se han pronunciado, desde “el doctor acartonado a Doña María con batón”, sin olvidar al agrupo de afamados periodistas que, como si fuera “ex cátedra”, analizó, esclareció la situación y dictó las medidas punitivas. Tampoco se quedó afuera, y lo afirmó “sin expresar dudas” la Presidente de la Nación, que a través de la red social facebook, pasó de la contundente afirmación del suicidio al asesinato.

El mundo ha cambiado en un santiamén, desde la irrupción de las redes sociales; nada es como era antes…El exceso de opiniones, lejos de informar, desinforma. Confunde.

La transformación se da en todas las actividades: científicas, culturales, políticas, deportivas. El periodismo no es excepción.

¿De qué sirve tantas expresiones encontradas que sólo incrementan bochinche, barullo, desconcierto?

Veamos un ejemplo más que claro, clarísimo: desde la aciaga noticia que conmovió al país, anunciando la muerte de Nisman, solo comparable al impacto que provocó la temprana desaparición física de Néstor Carlos Kirchner, se han lanzado miles de conjeturas; tanto que serían envidia de Sherlock Holmes, Allan Poe o Agatha Christie.

La figura central, obvio, pertenece a Nisman, después aparecen el colaborador que le prestó el revólver calibre 22, su ex esposa y fiscal Sandra Arroyo Salgado, su madre, el cerrajero, el inefable Teniente Coronel Sergio Berni, más juez y fiscal de la causa. Pero, en las mayoría de las lucubraciones, surge un personaje que, todos, sin excepción, presentan como, la personificación del mismo demonio o una especie superlativa de Batman; tan superior al personaje ficticio que, lo dicen en el propio gobierno: ni los jefes de la Secretaría de Inteligencia, ex SIDE, se animaron a suspenderlo o menos a echarlo de esa dependencia, pese a la orden presidencial…

Para otros fue el que le dio todo un libreto a Nisman, (“pescado podrido”) para que lo firmara y presentara como propio; también están los que en los “service”, al pronunciar su nombre, se persignan… Hablan de sus conexiones, de su larga trayectoria, de que la muerte del “lauchón”, otro temible personaje, fue obra de otra de estas organizaciones salidas de madre, para cobrar viejas cuentas; tanta tecnología para terminar temiendo a la luz mala, al chupa cabra o al Fantasma de la Opera.

Si todos los caminos conducen a Stiusso, alias “Jaime”, ¿por qué la investigación no se inició citándolo a indagatoria?

¿O los investigadores y colaboradores, al igual que Héctor Icazuriaga y Francisco Larcher, los dos principales jefes de la ex SIDE, también tienen miedo al poderoso arsenal de grabaciones clandestinas que “don Jaime” atesoró durante sus años de vigilancias y seguimientos clandestinos?

Al principio señalábamos que todo es distinto, con las redes sociales, y los equipos de comunicación que han convertido al planeta, con sus más de siete mil millones de seres, es un pañuelo o barrio periférico, donde los chismes nacidos en la panadería o carnicería, se extienden como reguero por todo el villorrio. La tecnología incrementa el ego y fortifica los deseos de tener los cinco segundos de fama.

Otra de las informaciones colaterales fue la precipitada huida de Damián Pachter, periodista que se desempeñaba en la redacción del diario “Buenos Aires Herald”, él, como primicia mundial, anticipó la muerte de Nisman, a partir de ahí, su vida cambió.

Hace años, cualquier periodista, al recibir tamaña noticia, de inmediato la hubiera comunicado a la redacción, del diario, revista, radio o televisión, donde se desempeñaba, para difundirla; ahora Pachter, utilizó su página en Facebook. La bomba se viralizó de inmediato, recorrió el mundo y lo puso en peligro de muerte, tanto que tuvo que huir, escondido de la Argentina, tuiteando datos falsos de su partida para confundir “a los servicios” y poder llegar, después de tocar Uruguay y Madrid, a la tierra del judaísmo, de sus ancestros, donde se siente seguro.

Antes de reencontrarse con viejos amigos en Israel, en Buenos Aires se supo que la información, se la brindó un médico amigo que llegó en ambulancia al departamento de Nisman. Es regla de oro en el periodismo, no revelar la fuente informativa. No sabemos quién identificó al médico pero si sabemos que, ahora, su vida, también corre peligro…

Pero hay más entretelones en este hecho: los servicios de inteligencia del Estado, que han estado a las órdenes de los gobernantes para perseguir opositores, inventar hechos delictivos o brindar informaciones reservadas y confidenciales a los diarios oficialistas, siguieron y fotografiaron, la llegada de Alberto Nisman, desde Madrid, o la partida apresurada de Pachter…

Si no es así, ¿cómo la doctora Cristina Fernández de Kirchner, pudo denunciar a través de la web, que el fiscal había dejado abandonada a su hija adolescente, en el aeropuerto de Barajas para regresar a Buenos Aires, donde también fue fotografiado y filmado?

Ahora quieren crear una agencia Federal de Seguridad…

¿Para que la dirijan funcionarios ultra kirchneristas o jóvenes de La Cámpora?

Esta gente confundió los roles y utiliza lo que contienen las arcas del Estado como hacienda propia

Stiusso es la clave. Él, como experto, sabe que no sería el primer caso de que acallan a un testigo peligroso, y los otros, también saben, que Stiusso, tiene mucho material inflamable, horas de grabasciones clandestinas, que puede incinerar, al más mentado o mentada…

Esto último tiene relación con la parte medular de la triste historia: antes de su muerte, Alberto Nisman, agitó el avispero, al anticipar “sotto voce” que su larga pesquisa, ponía al descubierto una cancillería paralela, y un acuerdo con Irán, intercambiando petróleo por la anulación del pedido de captura de varios iraníes acusados de haber participado en los atentados contra la AMIA. Lo atribuía a la Presidenta y a su canciller.

Vale decir, la parte esencial es saber si la Justicia se animará a citar a la Presidente Kirchner y al canciller Héctor Timerman, o dará por válida las descalificaciones que del “informe Nisman”, han hecho Cristina, Zaffaroni, Capitanich, Fernández, etcétera. Norberto Oyarbide ya hubiera cerrado la causa…

El famoso relato comienza a desmoronarse y los escritos laudatorios pueden llegar a las generaciones venideras, como los textos de la Biblioteca de Alejandría.

Las obras montadas en pies de barro, no tienen futuro. Las contradicciones, cuando llegan al pueblo, se multiplican. Aquí, como sucedió con la “Revolución Libertadora” o los militares genocidas, se puede repetir, después del 2015, las mismas preguntas: ¿era cierto que, durante la defensa de los derechos humanos, el juez estrella había jurado en el cargo durante la gestión gubernamental castrense? O en todo caso ¿es verdad que mientras se acusaba con argumentos flojos de papeles a uniformados de escasa monta, se nombraba comandante del Ejército y encargado de los servicios secretos a un general acusado de tener manchado el uniforme con sangre de soldadito?…

Y pensar que Néstor Kirchner, a poco de iniciar su presidencia, echó de las funciones que le había encomendado, a un amigo íntimo, ex compañero de facultad, al saber que era hijo de un general del proceso…

Redacción mdphoy.com

2 Comentarios

  1. Esto ya me da asco, realmente.

    Y me refiero a la nota “de opinión” que incluye mentiras, exageraciones, fabulaciones, cambios y demás.

  2. Gracias Alberto por el comentario