Política

Cruje Massa: Faroni elevó su perfil político; se va a pique

No se sabe si Javier Faroni habló en carácter de amigo (condición que lo hizo diputado) de Sergio Massa, si lo hizo como legislador, como empresario teatral o como productor artístico. Tal vez en un exceso perdió algunas referencias.

Hace poco más de un año se desprendió de su teatro en Güemes, lo cual no guarda relación con “si no quieren más teatros en la ciudad nos vamos”, si él inauguró la retirada. Un especialista en la materia se desprendió de una sala, cuando llegaba el Paseo Aldrey a la zona de influencia. Manejar información privilegiada ayuda a tomar decisiones.

Pero de allí a victimizarse por un operativo bastante improcedente, sobre el complejo que lleva adelante Lino Patalano, dejó un tufillo a bocadillo político. El Frente Renovador necesita oxígeno en toda la ruta, Graciela Camaño (borrando sushi), Alberto Fernández (con Milagro Sala), Facundo Moyano (a los tiros en Alvarado), no han elevado la consideración del Frente Renovador, por el contrario todos agregan más nafta a la hoguera.

Que se haya desprendido de su teatro, fue un adelanto del empresario, que ya presagiaba que el retorno de las entradas subsidiadas estaba próximo a llegar a su fin con el kirchnerismo. El boom del consumo populista llevó los Bordereau al extremo de localidades agotadas y a un precio por butaca que hoy resulta inaccesible.

Nadie quiere que se vayan los teatros de la ciudad, por más que ese procedimiento policial haya tenido visos de irregularidades a todas luces, que deberían ser esclarecidas. A Faroni no le quedó otra que meterse en el barro, para eso también sirve la política ¿A quién estaba dirigida su advertencia a Macri, quizás a Vidal o tal vez a Arroyo?

Faroni es legislador por su amistad con Sergio Massa, la política no es lo suyo evidentemente y tirarse a la pileta con una frase que se multiplicó innecesariamente, lo dejó expuesto. No la están pasando bien los teatros porque han cambiado las reglas del juego y se vivieron años de recaudaciones a salas llenas. Pero de ahí a mezclar la política con que los quieren echar a los teatros de la ciudad, es por lo menos infeliz en la apreciación global.

Mar del Plata hizo demasiadas cosas mal en los últimos años, y está pagando las consecuencias, entre ellas la cartelización del espectáculo, los propietarios de teatros y productores artísticos también son los que se reportaron incondicionalmente a Florencio Aldrey Iglesias y ahora ya no tienen retorno.

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