Política

Crisis en Cambiemos: Arroyo ya tiene su Plan B; el PRO con candidaturas de tránsito lento

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La conformación oficialista con más caciques que indios, ha dejado virtualmente paralizada la iniciativa política de CAMBIEMOS. El intendente Arroyo dependiente política, orgánica y económicamente de la gobernación, ya no puede disimular las interferencias que se provocan dentro de la gestión y afectan la gobernabilidad.

La acumulación de inconvenientes ha entrado en su fase crítica, pero ha impactado en el HCD, el órgano deliberativo que no ha llegado aún a conformar las 12 comisiones internas para su funcionamiento, cuando ya han transcurrido 40 días del 10 de diciembre.

Las fintas de Arroyo de ir por su reelección o proponer a su hijo Guillermo, agota los términos de una relación, que meramente se reduce a la institucionalidad. Tanto desde la Casa Rosada como desde La Plata, se ha tomado la decisión de ir hacia un nuevo escenario para el 2019. Es decir que el Pepe Mujica que vendió el ex funcionario y ¿actual legislador suplente del PRO? Emiliano Giri, que pasó a la historia por ser el primer hombre esposado de la historia del partido del presidente de la Nación, ya no tiene vigencia y forma parte de una experiencia residual, de la cual se sacan valiosas experiencias, por tratarse de un caso inédito.

Lo cierto es que en su juego de alianzas en la ciudad, CAMBIEMOS comenzará a pagar los costos políticos que impactarán lisa y llanamente, con los intereses de la máxima referente política del país, la gobernadora María Eugenia Vidal, quien ejerce además la titularidad del PRO, tras el desplazamiento de Jorge Macri.

La apuesta electoral a Mar del Plata, no fue una defraudación a la hora de contar los votos, sino una masiva ratificación ciudadana. Pero es evidente que hay un doble comando que vuelve crítico el funcionamiento del gobierno municipal, asfixiado económicamente y estrangulado en la faz política.

Con  ese margen exiguo, por no decir inexistente, nadie juega en equipo con Arroyo (como lo perora el discurso oficial) sino que se libra una lucha intestina por los espacios de poder, tanto en la comisiones deliberativas, autoridades del Concejo y en la totalidad del Departamento Ejecutivo, que todavía tiene todos los deberes por hacer frente a la firma del pacto oficial con la Provincia, con exigencias muy duras que comprometen ejercicios futuros, por su alto nivel de déficit.

Baragiola quiere consolidar su candidatura para el 2019, mientras que el PRO no quiere abandonar el casillero dorado de la Municipalidad de General Pueyrredon. En los papeles, en el discurso, en la relación institucional, María Eugenia Vidal no abandonó a Mar del Plata, pero si abandonó a Arroyo, y en consecuencias todo lo demás viene por añadidura, que por estas horas ya  llegó a su punto de crisis, por la falta de conducción política e interlocutores varios.

La política abandonó a Arroyo, como se abandonan los zapatos viejos y canta Sabina en 19 días y 500 noches. Sólo resta que algunos plazos se vayan cumpliendo, en un clima de tensión que irá “in crescendo” con relaciones rotas y desgastadas, y fundamentalmente con nada para dar a cambio. El sistema de Agrupación Atlántica, bajo esta modalidad, se agotó en el 50 % de su mandato y se vuelve impredecible e imprevisible, cuál será el mecanismo de salida a esta crisis que ya se volvió galopante. No está operativo.

La oposición es Nerón observando cómo se prende fuego Roma, con una caja de fósforos en cada bolsillo, para completar la obra, que justamente los reúne a todos: Frente Para la Victoria, Acción Marplatense y 1País, un desprendimiento del pultismo, que oportunista se las ingenió para seguir viviendo de la política.

El eje es lograr que se prenda fuego el modelo que encabeza Mauricio Macri, el retroceso de CAMBIEMOS atosigado por las malas noticias y desbordados por acontecimientos poco felices de las últimas semanas. Mar del Plata es el foco de la atención nacional, se acerca su fin de semana pico de temporada alta y hay actores que tienen que sumar en la resistencia.

Mar del Plata es un plato de comida, que sabe a menú pantagruélico,  para un ejército hambriento de políticos que han perdido visibilidad. Toda la cofradía que ha rodeado a Arroyo se empeñó en hacerle las cosas fáciles, hasta ahora que lo apuñalan en privado. Toda la responsabilidad caerá sobre el intendente, nadie se hará cargo de nada. Se están dirimiendo espacios de poder, negociando cargos, sinónimo de fondos públicos que  encima están en tren de ser recortados por vía de un decreto.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdxphoy.com

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