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Costa atlántica: los precios de los alquileres para el verano todavía son una incógnita

Desde que el ministro de Turismo y Deportes Matías Lammens confirmó que habrá temporada de verano, se encendió una llama de ilusión en torno a la industria turística, una de las más afectadas por la pandemia del coronavirus. Pero indudablemente, esta será una temporada atípica.

La dinámica de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 hunde toda previsibilidad en un mar de incertidumbres. Si en general a esta altura del año, los balnearios de la Costa Atlántica comienzan a tener consultas y hasta tomar reservas, en este 2020 tan particular de cara al 2021, la cuestión es bien diferente. Nadie sabe a ciencia cierta que pasará con los precios y hay escasas consultas, aunque en general se estima un aumento de entre un treinta y un cuarenta por ciento respecto de los precios del año pasado.

El foco principal está puesto en los protocolos. Desde el ministerio de Turismo de la Nación ya hay uno establecido para diferentes sectores, desde alojamientos turísticos y establecimientos gastronómicos a centros de esquí y turismo rural, o agencias de viajes, entre otros. Pero todavía no hay nada definido con respecto a los balnearios, eje central en las vacaciones de verano. Desde los municipios y la Provincia se está trabajando en borradores para un llegar a un protocolo de balnearios públicos y privados, que será consensuado con Nación. Cada uno presenta sus ideas, que están en debate para que luego salga unificado. Todavía no hay novedades respecto de si se hisopará a los turistas o no a la entrada de los municipios, pero desde la secretaría de Turismo de la Provincia, esperan que lo defina el ministerio de Salud de Nación.

Diversas fuentes consultadas por LA NACION aseguran que se está planificando un límite de seis personas por carpa y cuatro por sombrilla, con distancia de cuatro metros entre sombrilla y sombrilla y una carpa vacía de por medio; y una restricción de circulación en los vestuarios baños que deberían estar ocupados al cincuenta por ciento. También, se les pediría declaraciones juradas a quienes alquilen carpas para poder controlar y hacer seguimientos. ¿A la playa con barbijo? En principio sí, salvo, quizás, dentro de las carpas que supuestamente comparten grupos familiares, que ya conviven en el día a día. En muchos casos como este se apelaría a la resposabilidad individual.

Alojamiento y gastronomia

Para los hoteles y establecimientos gastronómicos, el protocolo de Nación establece la implementación de medidas de control al personal, previo a su ingreso a trabajar, y la utilización del tapabocas. Exige la digitalización del check-in y el check-out, evitar el servicio de bell boy y valet parking, y el uso de un buzón para el depósito de llaves, que deberán serán desinfectadas antes de su reutilización. También, insta a indicar la capacidad máxima de personas en las áreas de uso común según los metros cuadrados del espacio y a ofrecer alcohol en gel. Para los ascensores, sugiere el uso individual y en referencia a alimentos y bebidas, se recomienda evitar su manipulación por parte de los huéspedes y sugerir el servicio de desayuno en la habitación o modalidad take away, así como ampliar el horario y ofrecer reserva previa para planificar la cantidad de personas.

Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro V. Rizzi

Las cartas de los restaurantes serán digitales o plastificadas, para facilitar su desinfección, y las bebidas se ofrecerán cerradas en botella o lata. Se recomienda que no haya productos en el frigobar. Por su parte, el manual para establecimientos gastronómicos recomienda ofrecer servicio de reserva anticipada para planificar la cantidad de comensales desde el día anterior, exhibir el menú en carteles, evitar el autoservicio de alimentos y ofrecer platos a la carta, en porciones individuales.

Dada la crisis económica, el éxito de la temporada también dependerá en parte del programa de preventa turística del ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, que forma parte de la Ley de Asistencia Turismo, que espera por la media sanción en la Cámara de Diputados. Así, quienes compren pasajes y reserven su alojamiento en cualquier destino del país antes del 31 de diciembre, se les reintegrará el 50% del total del gasto que efectúen, con una tarjeta del Banco Nación hasta el 50% de lo gastado. Habrá que presentar las facturas en la página web del Ministerio de Turismo y se enviará al domicilio una tarjeta del Banco Nación con el 50% del reintegro del total de lo gastado.

Pinamar, con expectativas

Juan Ibargurgen, secretario de turismo de Pinamar, se muestra optimista a pesar de todo: “Estamos trabajando para tener la mejor temporada posible dentro del contexto. Somos optimistas por el perfil del público, las características del destino, con naturaleza y bosques sin aglomeración. La temporada va a ser atípica, pero habrá que tratar de convivir con el virus, de la manera más segura con los protocolos”.

Ibarguren apuesta a que Pinamar cuenta con muchos propietarios no residentes que este año, en vez de viajar al exterior, volverán a veranear en sus casas, y muchos de ellos, arriesga, optarían por quedarse toda la temporada.

El secretario asegura que tienen muchísimas consultas a nivel inmobiliario, pero sobre todo por alquiler de temporada entera o mes entero. Además, explica que hay muchas personas que están eligiendo Pinamar para vivir. “No solo preguntan por alquiler, hay consultas por colegios, clubes y actividades todo el año. Creemos que mucha gente nos va elegir para cambiar su calidad de vida”.

Desde la secretaría van a entregar un certificado de bioseguridad en los establecimientos y habrá un equipo de concientizacion dando vueltas por lugares públicos para exigir amablemente el uso de barbijo y la distancia social. También, adelanta que están preparando eventos al aire libre con distanciamiento, como autocine o autoteatro, con islas o corralitos para 4 personas.

Lucio Vera Tapia, de la inmobiliaria del mismo nombre, dice que la expectativa es grande, ya que la gente no va poder viajar al exterior. Por otro lado, adelanta que no hay definiciones respecto de los precios. “No tenemos precios ni protocolo todavía, dado que aún a Pinamar no entró el turismo. Recién en esta última semana el propietario puede entrar con un permiso de tres horas para ver el estado de su casa. Hasta mediados de septiembre, que se nos aclare un poco el panorama, no vamos a poder alquilar nada. Sin embargo, ya nos están consultando, y cada consulta es guardada. Pero todo es hipotético por ahora.

Mar del plata, en compás de espera

En Mar del Plata, el jueves se encendió la alarma cuando la ciudad retrocedió a Fase 3. Y la incertidumbre crece.

Avedis Sahakian, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), asegura que son días complicados, que sus expectativas son “prudentes”, y le cuesta adelantar lo que pueda suceder. “Es muy claro que tenemos que empezar a planificar, pero es difícil, porque va cambiando día a día, no hay evolución y está el aspecto epidemiológico. Y por otro lado está la realidad económica de las empresas, los hoteles están en condiciones críticas para llegar al verano”.

Mar del Plata volvió a Fase 3 por el aumento de casos: se prohibieron los paseos por la playa y otras salidas de esparcimiento Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Rizzi

Espera que se promulgue la tan mentada Ley de Asistencia al Turismo, para llevar alivio financiero al sector: “Más allá del turismo, la hotelería en general necesita un apoyo financiero muy especial a nivel de subsidio para resistir los primeros meses de apertura”. Sahakian cree que es muy difícil hablar de precios en este contexto. “No tenemos una idea de los costos reales, hubo incrementos en los costos el tiempo que han estado parados hoteles y restaurantes. Los protocolos reducen la superficie a la mitad, y están tratando de que haya mesas en los espacios públicos, pero más allá de la buena voluntad de los gobernantes, requiere un esfuerzo diferente en la atención y cuidados. Todavía no sabemos de que manera se van desarrollar los protocolos. Faltan cuatro meses, y es pura incertidumbre lo que va a ocurrir”.

Avedis Sahakian dice que no hubo consultas de precios ni reservas, más que aquellas por parte de los medios. “Es una pregunta ridícula en estas circunstacias, hay que ver como nos acercamos a octubre, noviembre. Ahí vamos a tener números más concretos”. El dueño de Manolo, asegura que habrá muchas contradicciones hasta tener alguna certeza. Estamos en circunstancias tan extraordinarias que requieren una extraordinaria atención para salir adelante. Es momento de esperar que termine de aclarar el panorama. Nos propusieron prolongar la temporada, desde principios de diciembre a fines de marzo. Hay que convencer a la gente, es un cambio cultural muy importante, que puede ser necesario”.

Desde Mar del Plata también llega la voz de Federico Scremin, presidente del Ente Municipal de Turismo (Emtur). El funcionario dice que están en un compás de espera, dada la evolución de la situación epidemiológica. A diferencia de Avekian, asegura que algunas consultas de precios y reservas tuvieron y que desde hace dos meses que está abierta la preventa para adquirir noches.

“El escenario va ser diferente. Además, también estamos trabajando en el protocolo de alquileres de las plazas extrahoteleras, para que las estadías sean más largas, ya que con todo el trabajo de desinfección entre huésped y huésped, va convenir alquilar por mas tiempo”.

Scremin tiene la esperanza de que la situación vaya mejorando, y que permita la reapertura con protocolos. No podemos confirmar aún como van a ser los ingresos a la ciudad, faltan cuatro meses. Por ahora no tenemos micros ni aviones, esperamos que de acá a diciembre se vayan aprobando cosas. Acá ya tenemos la gastronomía funcionando hace un mes y vamos a fomentar el aire libre, porque está claro que este verano todo lo que no sea cerrado va a ser mas conveniente.”

A pesar de que se está trabajando en los protocolos de balnearios, Scremin dice que va a haber que apelar, además, a la responsabilidad individual para el control, porque es imposible controlar 47 kilómetros de costa. “Va a haber que hacer hincapié en las playas céntricas, trabajar en concientización. Después, en base al protocolo marco, cada municipio, los adaptará a su realidad, ya que cada uno tiene características diferentes”.

Gessel, medido optimismo

“Aca se está preparando todo para seguir adelante. Villa Gessel comenzó a trabajar en el protocolo apenas se inció la pandemia, en abril. Hicimos un taller con los balnearios para capacitarlos en la manera de implementar las directrices de calidad sanitarias, del que participaron cincuenta balnearios a los que se les entrega un sello de calidad. Lo mismo sucede con los sectores de alojamiento y gastronomía. Nuestra campaña va a girar en torno a la calidad sanitaria”, explica Emiliano Felice, secretario de turismo local, quien se jacta de haber sido el primer balneario en presentar protocolo propio.

Sergio Coronel, de la Asociación de Martilleros de Villa Gessel, dice que las consultas son escasas, o más bien, casi nulas. “Es medio compleja la situación, si bien desde el municipio estamos trabajando en la generación de protocolos sanitarios, acá no hay más que interrogantes: si va a haber temporada y bajo qué condiciones se va a desarrollar. Pero desde el Colegio de Martilleros no tenemos precisiones en relación a los valores”. En la misma línea habla Jorce Cocco, vicepresidente de la Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Afines de Villa Gesell, dice que aún no tienen consultas. La aguja empezó a moverse después de que Lammens anunció que habría temporada. Se habla de un piso de un treinta o cuarenta por ciento de aumento respecto del año pasado. Pero todavía es un poco apurado”.

Felice, sin embargo, es optimista. Esperamos que toda esta coyuntura sanitaria mejore sustancialmente y llegar con la circulación controlada a una temporada incierta entre la situación económica de un sector de la población y otro con desconfianza lógica. Pero hay mucha gente que desea imperiosamente viajar. Y la Costa Atlántica será el corredor número uno”.

2 Comentarios

  1. La gran incógnita es la temporada.

  2. Todavía no sabemos si va a haber temporada o si vamos a estar vivos para diciembre y pretenden que estén los precios para la temporada Quien escribió esta pavada