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Condenan a marineros del Luca Mario por abusar sexualmente de un compañero

Revista-Puerto-BP-Luca-Mario-01Cinco marineros correntinos fueron condenados la semana pasada a 9 y 8 años de prisión efectiva al ser hallados culpables de violar a un compañero de tripulación a bordo del congelador Luca Mario, de la empresa Solimeno, cuando la embarcación realizaba tareas de pesca frente a las costas santacruceñas en marzo de 2014.

Se trata de E. Barrientos; C. Gómez; R. Sánchez y los hermanos J. y E. Bruzzo, respectivamente, cuyas edades oscilan entre los 22 y los 44 años y que llegaron a juicio mientras estaban alojados en la Unidad Penitenciaria 15, ubicada en la capital santacruceña. “La mayoría de ellos son oriundos de las localidades de Empedrado y Saladas”, precisó El Patagónico.

La víctima fue un compañero de los condenados, un joven de 23 años. El capitán del buque fue quien denunció el abuso en uno de los camarotes del barco ante la Prefectura y emprendió el regreso e ingresó en puerto Loyola, Santa Cruz.

El abuso, según quedó probado en el juicio, ocurrió entre el 9 y 11 de marzo de 2014 en el camarote Nº 10 donde dormían los cinco imputados y la víctima, cuya identidad siempre se mantuvo en reserva a lo largo del juicio.

El jueves pasado se realizaron los alegatos y el fiscal General, Gonzalo Miranda, presentó un completo informe en que se enfocó en la veracidad de los dichos de la víctima, acompañado por los estudios médicos que fueron presentados en la instrucción como en el desarrollo del proceso.

Miranda había solicitado sanciones mayores a las que terminó aplicando el Tribunal. El agente fiscal pidió una pena de 11 años de prisión efectiva para Barrientos y Gómez; 9 años para Sánchez y J. Bruzzo y para E. Bruzzo, 8 años y 6 meses.

El abogado defensor de los cinco imputados, Lucio Ricardo Sosa (quien arribó desde Corrientes), apuntó a la nulidad del proceso e incluso cuestionó al capitán del barco por no preservar pruebas del caso, como la ropa de cama.

El viernes por la mañana, el TOF conformado por Mario Reinaldi, Jorge Chávez y Alejandro Ruggero, dio su veredicto y anunció que los fundamentos del mismo se darán a conocer recién el 5 de febrero, en tanto que el defensor confirmó que se apelará la medida.

Los jueces probaron que el tripulante fue abusado en reiteradas oportunidades por sus compañeros. El joven no habría denunciado los primeros ataques sexuales al capitán por “vergüenza”, según informó el matutino patagónico.

Pero los comentarios de sus agresores de que lo iban a seguir sometiendo y las amenazas para que no comentara nada de lo sucedido, lo impulsaron a revelar lo que padecía tras largas jornadas laborales en el camarote que compartía con los acusados.

Cuando el personal de Prefectura arribó al barco que se encontraba en alta mar, demoró a los sospechosos y secuestró equipos electrónicos, en especial teléfonos celulares, ya que se había indicado que los abusos podrían haberse registrado en videos.

Luego de que el buque arribara al puerto Punta Loyola, se realizaron los peritajes en el camarote donde se habrían producido los abusos, donde hay seis cuchetas, con cortinas en cada una, un sitio que -según los acusados- es de pequeñas dimensiones y es imposible que dos o tres hombres puedan caber en una.

Los cinco marineros que se encuentran alojados en la Unidad Penitenciaria Federal Nº 15 declararon en indagatorias que los hechos descriptos por la víctima nunca sucedieron y que todo era una “falsa denuncia”.

El día del juicio, la joven víctima, padre de un pequeño niño, arribó al juzgado de Río Gallegos junto a su progenitor y regresó horas después a su provincia. También a través de videoconferencia, prestaron testimonio testigos y profesionales médicos desde Corrientes, Capital Federal, Mar del Plata y Puerto Madryn.

Roberto Garrone

Revista Puerto

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