Política

Ciudad política inviable: la anterior gestión deficitaria más el actual déficit de gestión

El gobierno de CAMBIEMOS que encabeza el jefe comunal Carlos Arroyo, ha resultado un salvavidas de plomo para las expectativas electorales de la coalición política que llevó a la presidencia a Mauricio Macri y a María Eugenia Vidal a la gobernación. “Si esto sigue así, nos lleva puesto a todos, no se puede vivir de escándalo en escándalo”, deslizó un analista del día a día. En las próximas elecciones entran en danza algo más que los cargos en disputa, se entran a jugar candidaturas a intendente en 2019, ya se lanzan en la fase final con el síndrome del “Pato Rengo”, que inexorablemente habrá de sobrevenir.

Arroyo asumió con un déficit de $ 1.000.000.000 del gobierno de Pulti, que gastó en 2015 con especial ímpetu de año electoral. El presupuesto 2016 se ejecutó básicamente bajo ese patrón de las cuentas públicas, dejando un tendal de deudas y obras sin ejecución porque liquidó el presupuesto. El oficialismo de Acción Marplatense, que encarnó la alianza política con el kirchnerismo, dejó como resultado esa herencia catastrófica.

No deben existir condicionamientos para referirse al ruinoso legado, cuando se dejó comprometido el 81 % de la recaudación, compuesto entre pago de sueldos y servicio de recolección de residuos. Esta es la foto que dejaron Pulti y Cía. El 19 % restante se diluye en gastos de funcionamiento y otras yerbas insignificantes, muy lejos de una administración con el tránsito ordenado.

Un juego de pinzas comenzó a operar ya a partir de octubre de 2015, esmerilar hasta la desestabilización fue la consigna. Hay que proveer, que no necesitaron hacer demasiado esfuerzo ni una inversión desmedida. Los errores propios, no forzados, designaciones signadas por la incompatibilidad, familiares funcionarios, amigos, conocidos, armaron un plantel que se debió manejar en una penosa transición, sólo con aire político, se desinflaron las expectativas y la municipalidad pasó a ser el primer mostrador, el peor de los escenarios.

Y el resultado está a la vista, se han agregado temas de incompetencia y también otros vinculados a una transparencia que siembra dudas en muchos aspectos. Las actitudes personalistas del intendente no ayudaron, sino que complicaron el contexto.

Tomó decisiones que lo dejaron atado a futuro, a tal punto que es rehén de su propia interna política, a pesar de provenir de una minúscula organización política, Agrupación Atlántica, que tuvo como mérito y única virtud, aprovechar el punto más alto de la demanda: la falta de candidatos del PRO, no sólo a intendente sino también a concejales.

El precio ha sido elevadísimo, a tal punto que ni políticamente tiene amortización. Sólo resta esperar que el daño que produzca, no se traslade mayoritariamente a los votos para complicar a sus socios políticos en otras instancias, tanto a la UCR y la Coalición Cívica, imprescindibles en su armado político, tuvieron como bastión en el 2015 a Quinta Sección Electoral, bancas nacionales y provinciales.

De hecho esta mala praxis política, dejó tambaleante la mayoría y quórum propio dentro del Concejo Deliberante, hoy ya necesita negociar con integrantes de bloques de la oposición que también enredados en sus propias internas, se vuelven afines o funcionales, para sacar ordenanzas fundamentales. La Nación y la Provincia, no le han sacado el cuerpo a sus responsabilidades. Han respondido políticamente y no han abandonado un barco cuyas averías lo van hundiendo inexorablemente.

Marzo es un mes bisagra, del destape, ya abrió el libro de pases, impúdicos desde la política alguno de ellos. Faltan cinco días para que comience el tercer mes del año. Las señales de debilidad política son un desfile de decepciones. Perfiles que no han dado la talla y la necesidad de nombramientos, al margen del organigrama, que permitan el mejor desplazamiento posible en esta arena movediza  que han convertido a Mar del Plata.

El gobierno de CAMBIEMOS por sus propias desavenencias, no aprovecha la gran oportunidad del desbande político que existe en las filas de la oposición sin exclusiones, en Acción Marplatense, el Frente para la Victoria y el Frente Renovador, desarticulados por sus internas. Esta también es una verdadera oportunidad perdida, parafraseando a Pablo Farías, dirigente del GEN, mezclado ahora confusamente con la tropa de Sergio Massa.

La falta de territorialidad del PRO es alarmante. Rodeó a una gema política como María Eugenia Vidal, de una comparsa de políticos ineptos, y le hizo pagar costos innecesarios, que sufre en su imagen la gobernadora, la política con mayor crédito en el país. Un farsante político como Emiliano Giri, armó la campaña con Carlos Arroyo como candidato a intendente y su hijo Guillermo, como candidato a concejal, pero la estrategia fue esconderlos de la exposición pública, ausentarlos en los debates, hasta el límite de presentar certificados de dudosa legitimidad, y ahora razonablemente, se explica que se trató de un engaño a sabiendas.

Giri no tardó en copar el gobierno municipal, hasta que fue descabezado por un confuso hecho de corrupción, nunca debidamente aclarado. Lejos de hacerse cargo, intenta rehacer lo que el mismo destruyó, que es algo más que una foto con esposas. Nadie reparó debidamente cuál sería la mensura de semejante desatino, y que todavía no terminó.

Se suceden funcionarios que son órganos extraños al cuerpo político de la ciudad, o a lo que resta del mismo. Llegan en calidad de auditores, comisarios de gestión, observadores, control, pero carecen de inserción, si arriban con facultades, ya entramos en una figura que merece otra calificación. Ya se habló de cambios de funcionarios, renovación, pero la cuestión de fondo es que ha decaído en rasgos generales. Con este cuadro queda la impresión que Mar del Plata no puede salir sola.

¿Cómo puede un gobierno políticamente aislado y debilitado, mantenerse inhiesto con tantos y complicados frentes abiertos?

Quien tenga la respuesta tendrá la solución.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

Caricatura: Malcom

http://4decopa.blogspot.com.ar/

3 Comentarios

  1. ¿Vidal una “gema” política? Ja ja ja… aflojá q se te nota mucho. Date una vueltita por las escuelas y hospitales públicos y tu “gema” se convierte en carbón.

  2. Gir debe volver a la carcel !

  3. Emiliano Giri debe volver a la carcel