Política

Cheppi y la familia que enriqueció De Vido en Venezuela

Fotografia-R0oberto-Vignati-Venezuela-Gabriela_CLAIMA20160707_0398_17El ex candidato a intendente por el Frente para la Victoria, ingeniero agrónomo Carlos Cheppi, aparece articulando negocios a favor de la familia Vignati, mientras desempeñaba su cargo de embajador en Venezuela, poco después de que fuera desplazado del gobierno de CFK.Cheppi fue destinado por el kirchnerismo a la embajada argentina en Venezuela. Su posición estratégica permitió el meteórico enriquecimiento de los amigos del ministro, mientras que no se descarta que haya participado de los negocios vinculados a su especialidad y profesión. Su participación como parte de las operaciones había generado resistencia por parte de productores argentinos, sensiblemente afectados por la facilitación de Cheppi en ese marco de negocios en el país de Hugo Chávez.

Roberto Vignati (37 años) es el mayor de cinco hermanos: María Isabel (35), Julián (34), Gabriel (32) y María Eugenia (31). Todos los conocen en Arteaga, el pacífico pueblito santafesino de 2.500 habitantes que los vio crecer. Lo que nadie puede explicarse allí es cómo hicieron para volverse millonarios de la noche a la mañana, a punto tal de que ya administran el lujoso Hotel Park Hyatt Casino de Mendoza, han incursionado en las actividades petroleras y dicen poseer la más completa colección de camisetas de fútbol de todo el mundo. Se sabe sí como comenzó todo: con una serie de lucrativos contratos obtenidos con el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. “Cinco hermanos relacionados a De Vido millonarios en tiempo récord”, es el título de la nota que involucra a Carlos Cheppi, cuyo autor es Matías Longoni y es publicada en la edición del matutino Clarín.

Aunque el hombre fuerte en los negocios con el chavismo, Julio De Vido, negó siempre haber intercedido a favor de los Vignati, una fotografía que en 2014 colgó en las redes sociales María Gabriela Chávez, la hija del fallecido líder venezolano, muestra que los jóvenes de Arteaga tenían trato directo con ambos gobiernos. «Mis hermanos argentinos», llama Gabriela a los Vignati, quienes aparecen abrazados además con el ex embajador Carlos Cheppi (un hombre de De Vido) en la sede diplomática en Caracas.

Pero el vínculo con De Vido es todavía más sólido: varias empresas de este clan colocan publicidad desde hace años -y en todas las ediciones- en la revista sobre responsabilidad social FONRES de Alessandra Minicelli, la esposa del poderoso ex ministro de Planificación.

Hasta bien entrado 2009, ninguno de los Vignati tenía participación accionaria en empresa alguna. Roberto era un simple empleado de Talleres Marisa SRL, una fábrica de silos de Arteaga fundada por su abuelo materno. Fue en ese rol que empezó a viajar hacia Venezuela, donde logró cerrar desde 2008 los primeros negocios con la empresa socialista Leguminosas del Alba SA. Luego, en 2012, comenzó a actuar como intermediario en las exportaciones de maquinaria agrícola.

Pero el gran golpe lo dio un par de años después, cuando logró exportar miles de toneladas de arroz y maíz a ese país con notables sobreprecios de hasta el 80%. Esas operaciones sospechosas, que fueron reveladas por una investigación de Clarín, se hicieron a través de la empresa Bioart SA, la primera sociedad de la que participan los hermanos.

De Bioart SA ya no quedan rastros en la nueva conformación del flamante grupo creado por los jóvenes: por las sospechas la borraron de un plumazo. El nuevo conglomerado se llama Grupo Gens y agrupa una decena de empresas fundadas o adquiridas por los empresarios ligados a De Vido en los últimos cinco años. En el curioso holding hay firmas dedicadas a rubros tan desparejos como los agroalimentos, la industria metalmecánica, el negocio del entretenimiento, laboratorios y biotecnología, la construcción y los

Hay que detenerse en la conformación del Grupo Gens, que cuenta con lujosas oficinas en Puerto Madero (justo delante del puente De la Mujer) y en un fastuoso edificio ubicado en la costanera norte de Rosario, para reparar con claridad en el vertiginoso crecimiento de los negocios de estos hermanos. Está conformado por:

Marisa SA (2013): Es la sociedad que tomó los viejos Talleres Marisa SRL, la empresa del abuelo y la madre de los Vignati, que los hermanos habrían comprado luego de hacerse cargo de los pasivos.

Caisa SRL (2011): Es la empresa agrícola que reemplazó a Bioart. Primero se especializó en la venta de fertilizantes pero luego incorporó otros negocios, como la ganadería, el transporte de granos, la siembra en campos propios y de terceros, la exportación, etc.

Magics Colors SA (2013): Es una distribuidora de pintura que había sido creada un par de años antes y que los Vignati, a través de una de las hermanas, compraron. Posee un local en Cruz Alta, Córdoba.

Inarg SA (2014): Los hermanos han canalizado a través de esta firma los negocios de venta de maquinaria vial y agrícola-ganadera.

Rosart Desarrollos (2014): Fue fundada para hacer negocios inmobiliarios, “desde la adquisición de tierras hasta la evaluación de nuevos proyectos, la gestión de la construcción, el marketing, la comercialización y la gestión financiera”, explicaron los hermanos.

Inhia SA (2014): Es una fábrica de criques y bombas hidráulicas que los Vignati compraron en su pequeño pueblo.

Grupo Gens (2015): Roberto creó esta firma no solo como nave insignia de su grupo sino también para administrar su imponente haras de caballos, entre otros negocios agropecuarios.

Plus Multimedios SA (2015): El grupo Vignati incursionó en varios proyectos mediáticos, como la compra de varias radios en Casilda y Santa Fe,  y la creación de «Rosario Plus», un diario digital que transmite desde enero de 2015 y es dirigido por un periodista de Fútbol para Todos.

Serpelat – Servicios Petroleros Latinoamericanos SA (2015): Esta curiosa sociedad se dedica a un negocio millonario: la provisión de equipos y sistemas portátiles para la inyección de pozos petroleros y otras tareas vinculadas a «la exploración, producción, extracción y refinamiento de hidrocarburos”, rubro desconocido para Vignati pero no para De Vido.

Sociedad Latinoamericana de Entretenimiento SA (2015): Fue creada para administrar la última adquisición de los hermanos: el paquete accionario del elegante Park Hyatt Hotel Spa y Casino de Mendoza, con 186 habitaciones, uno de los más lujosos de toda la región cuyana.

Regent Casino Management SA (2015): Fue creada junto a otros empresarios vinculados con De Vido, para dedicarse al lucrativo negocio de juegos y los casinos. En el hotel de Mendoza hay 612 máquinas tragamonedas y 25 mesas de juego.

Sanctuary Collection SA (2016): Es el más reciente y llamativo de los emprendimientos en que participan los Vignati. La empresa dice administrar “la colección privada más importante de casacas y objetos históricos del fútbol mundial». La colección incluye centenares de camisetas de equipos tanto de la Argentina como del extranjero.  Entre ellas las remeras del «épico Brown del Alumni de 1893 y la perteneciente a Guillermo Stábille en el Mundial 1930».