Ciudad, Política

Artime equilibrista de cuerda floja

Lo cierto es que a Artime se le ha embarrado la cancha. Le molesta bajar las orejas, por las marchas y contramarchas del D.E. Prefería el proyecto Pelli y debió resignar hasta en su condición de arquitecto. Debió salir cruzar a Margarita Stolbizer por el tema de la inseguridad. Recibió una pública reprimenda de los radicales, cuando le exigieron dejar atrás las irregularidades en el funcionamiento del Concejo Deliberante.

Debió sentar en la mesa sobre inseguridad bancaria, al cuestionado José Lupiano, postergando a los afiliados bancarios marplatenses de la Asociación Bancaria, lo cual le fue recriminado en duros términos, que luego se prolongaron a través de los presidentes de bloque, que también se sintieron engañados.

Según el reciente informe del contador José Cano, el oficialismo incurrió en serias irregularidades en los asientos contables de la Municipalidad, para achicar la deuda millonaria de empresas pesqueras, con el consecuente impacto en los mayores contribuyentes, que sacaron la ordenanza de condonación.

También fogoneó, junto al intendente, el desplazamiento a través de una licencia por enfermedad del concejal Cano, para poder ganar una banca. En este último caso, sacó muy mal los pies del plato, ya que es improcedente un intento de esa naturaleza, pero da la pauta, que la relación con la oposición, está en su peor momento, y la tendencia en los próximos meses, no tiene el mejor de los pronósticos.

En cada uno de sus discursos, tanto Pulti como Artime, una vez obtenida la mayoría propia, defendieron la pluralidad y el respeto a la oposición, y que la mayoría parlamentaria, sólo se trataba de un razón coyuntural, de la cual no había que sacar ventaja.

No es precisamente lo que están reflejando los hechos, y no sólo por cuestiones de forma, como le reprochó la UCR, sino en cuestiones de fondo y mucho más serias.

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