Política

Arroyo no hace teatro con las tasas: “deben pagar como lo hacen jubilados, maestros y peluqueros”

 

Lejos del cholulismo y de los negocios del mundo de los productores teatrales con el empresario Florencio Aldrey Iglesias, el intendente Carlos Arroyo redobló la apuesta, en un camino que definitivamente parece no tener retorno con la gobernación bonaerense.

En una carta dirigida al intendente, que no casualmente ni por rigor ni celo periodístico, publicara en exclusiva el diario La Capital, la gobernadora María Eugenia Vidal había utilizado los servicios de ese matutino, para hacer pública su decisión de no aplicar un gravamen a la actividad teatral.

¿Para qué lo hizo por carta? Y si bien resultara conveniente, utilizar ese estilo de comunicación, para qué hacerlo público de manera selectiva y excluyente. Es como un exceso que se acerca a una provocación, innecesaria a todas luces que degrada la comunicación institucional, aunque ya esto parece ser harina de otro costal, si nos atenemos a observar cómo evoluciona este diferendo político que ha entrado en crisis.

La curiosa simultaneidad, en poner en conocimiento al diario, de la notificación a la MGP, resultó desopilante, propia de una opereta que merecía funciones extras de un teatro y las lacrimógenas puestas en escena, a los que ya nos tienen acostumbrados los presuntamente damnificados.

Para rebatir los argumentos de la gobernación y del sector que se pretende eximir del pago, el intendente Arroyo apeló al sentido común,  sería muy raro y difícil hallar un marplatense que no concuerde con los fundamentos de su decisión.

 Una vez más el hombre del impermeable azul  se mostró desafiante frente a la presión de la  gobernadora bonaerense, reafirmando su postura de cobrarle a los empresarios teatrales la tasa de Publicidad y Propaganda.

“Si yo a un jubilado, a una maestra o a un peluquero, le tengo que cobrar la TSU ¿por qué no se lo tengo que cobrar al empresario teatral cuando el peluquero tiene un inmueble pequeño y un teatro cuesta millones?”, se plantó Arroyo, tensando la cuerda.

“En Capital Federal se le cobra el ABL a los teatros; acá la TSU, que es el equivalente, y no la pagan”,  sostuvo al tiempo que sentenció categóricamente:   “Voy a seguir cobrando la tasa mientras que la ordenanza esté vigente”.

Un comentario

  1. Está más que claro que Heidi transó con Aldrey