Política

YPF: Expropiación, recuperación, reparación.

La recuperación de nuestro país iniciada en el año 2003, después de la crisis en las que nos dejo el modelo dependiente liberal, no obedece a ningún milagro sino a la aplicación firme y consecuente de políticas sustentadas en el desarrollo nacional y en el desarrollo humano defendiendo los intereses de nuestra población. Este ideario político, que retoma el proceso de liberación iniciado en 1810, tiene entre sus paradigmas la defensa y recuperación de la soberanía nacional. La soberanía en el proceso de liberación es clave, y esta presente no solo en lo territorial, sino también en la posibilidad de manejar y explotar los recursos que ese territorio tiene. Los recursos energéticos son, en este siglo, los que definen el grado de desarrollo de los estados, y más aun si se trata del recurso principal que hoy mueve la economía mundial. Es tan clara esta situación que mientras vemos como los denominados estados desarrollados invaden el territorio de otros para hacerse de este recurso, nosotros no somos dueños del que existe el nuestro. La recuperación de YPF es entonces un paso imposible de obviar en la construcción de una Nación justa, libre y soberana. Queda claro que la expropiación de YPF no es la mera adquisición de una empresa, funcione bien o mal, sino de una decisión política que avanza en el camino de la recuperación de nuestra soberanía nacional.

Hoy podemos decir que Néstor y Cristina instalaron un concepto de lo nacional y popular, acaso, inaugurado por el primer peronismo: lo nacional es popular o no es. Y lo popular, creemos, es lo que el Pueblo quiere. Para quienes lo duden, allí están los resultados de la última elección.

YPF siempre fue Argentina, desde su origen. Su expropiación, entonces, es, más bien, una recuperación. En varios sentidos. Hay, en ello, una decisión nacional, vinculada a la profundización del modelo que está en marcha desde 2003 y que se suma a la recuperación de los aportes previsionales (AFJP), a la clausura del ALCA (aquí mismo, en Mar del Plata), al desvínculo del FMI.

En la inteligencia de que eso y no otra cosa es lo que pasa, invitamos a todas las argentinas y los argentinos a sumarse, agradecemos a los opositores que colaboraron con esta reivindicación y, desde ahí, soñamos (y trabajamos por) el tiempo por venir.

 

Adela Segarra

Diputada Nacional.

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