Ciudad, Política

Visto, oído y comentado en el HCDelirante

¿Fue un desembolso caro, barato o accesible? Es de 250 mil verdes, el aporte de los empresarios marplatenses utilizados, para enmascarar la propuesta ganadora de Aldrey Iglesias. Había que vestirla de algún gesto, que diferencie a los emprendimientos. Pero lo más llamativo, es que conociendo la voracidad del convocante, se esperaba que la participación por el 1 % de las acciones, “no bajara del palo verde”.

Cuando la limosna es grande. Se extrañó uno de quienes formaron parte del circo de la declaración de iniciador privado. “Conociendo el paño, y sabiendo de quién iba a venir el pedido, pensé que no bajaría de un palo verde”, dijo con alivio el empresario mientras disfrutaba un café Cabrales. Es el costo por abrir el juego y maquillar la operación con tintura marplatense. Así también se ayudaba a mejorar el discurso político del intendente.

Un arquitecto quiere cobrar. Anda muy preocupado reconocido arquitecto de la ciudad. Sus inversiones no deben descuidarse y desprotegerse. Quienes acceden como propietarios a sus flamantes inmuebles, depositan su confianza hasta en la provisión de plasmas y electrodomésticos electrónicos de última generación. La compra por cantidad de esos artefactos, siempre trae sus beneficios indirectos. Pero este no es el caso de quienes confían en la buena fe. Sino que fue ingratamente sorprendido. ¿Cazador, cazado?

Se le escapó un corporativo. Pero el arquitecto no tomó en cuenta, aquello de que la confianza mata al hombre. Y entregó un departamento a integrante del grupo corporativo, más mediático (en Mar del Plata) de los últimos meses. La cuestión que el arquitecto no ha podido cobrar el coqueto inmueble, y “anda de la nuca”. “Aflojá con las tensiones esa gente cumple”, lo calman los amigos.

En la línea de fuego. “Esta a va a ser una pelea muy fea”, decía el Señor Intendente Municipal. La alusión obvia era a la declaración de iniciador privado por la explotación del Shopping que se construirá en la Vieja Terminal. Y no le erró al S.I.M. a tal punto que con el anuncio no se ha descomprimido la situación.

La mensura del cacerolazo. Para hoy está convocado un cacerolazo frente al Palacio. Pero la movilización, se estima, no alcanzará una cantidad de manifestantes demasiado importante.“Esta no es la pelea de la gente” se reflexiona, aunque hay grupos de vecinos que están orientando sus movimientos a hacer oír su descontento.

Arrancaron de pintadas y leyendas. En estos casos la cantidad de gente puede ser determinante, y quienes se movilicen también. Vía Twitter y Facebook, en una de las primera experiencias con esta metodología en la ciudad. Pero la movida arrancó con carteles en muros de edificios públicos y de Acción Marplatense, partido oficialista. Muy prolijos, no pertenecen a quienes fueron no fueron declarados iniciadores, tampoco son radicales ni P.J. disidentes ni opositores, quizás ni hasta tengan interlocutor válido identificado. ¿Quiénes serán?

El traje de amianto. Pese a la mayoría propia, el oficialismo no logra dominar el debate político en el Concejo. Las nuevas autoridades de bloque están ensayando el discurso oficial, hay como desbordes que terminan instalando las posiciones de los adversarios políticos. El arquitecto Marcelo Artime, ya dejó el traje de amianto colgado de la puerta, es excluyente a la hora de defender, las iniciativas del D.E.

Con las mangueras pinchadas. Es un bombero que cada vez está apagando incendios más grandes. Salió a cruzar a Margarita Stolbizer, que llegó a la ciudad para nacionalizar el tema de los fondos nacionales para combatir la inseguridad. Artime se ató a este carro político, y ahora debe jugar. Menos mal que vino Stolbizer. ¿Dónde están Segarra, Serebrinsky y Katz?

Segundas guitarras desafinan. Pero al presidente del Cuerpo, se le escapa el agua de la manguera llena de agujeros. De puertas adentro es muy duro con los concejales compañeros de banca. “Yo no elegí a ninguno, y ahora me tengo que hacer cargo del muerto” (en obvia alusión a Pulti) dice cuando observa como las segundas guitarras, se encogen en sus bancas, cuando las papas queman y la oposición castiga.

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