Ciudad, Política

Visto, oído y comentado en el HCDelirante

La guerra de la publicidad pública. Es un nicho que la Municipalidad necesita ordenar y es evidente que la iniciativa oficial ha retobado a quienes se han beneficiado con espacios públicos de manera indebida, conspirando con contaminación visual y fuera del alcance fiscal, fundamentalmente por la falta de control adecuado.

Una campaña de presión. En nuestro envío anterior dimos cuenta que se iba a iniciar una campaña virulenta sobre la gestión municipal, que fue evidente a través de los medios gráficos que se metieron en la pelea, como “voceros” de los afectados. La cartelería en vía pública es un negocio de millones de dólares, según los circuitos. La municipalidad percibe un importe ínfimo, de lo que recauda por ingresos de derechos de publicidad, existe una evasión significativa.

Un orden imprescindible. Existe un verdadero relajo en el exceso de las pantallas y carteles, no todos están relevados, pero si todos están utilizados, por ende se facturan esos espacios sin que se produzcan los blanqueos respectivos, causando un serio perjuicio fiscal al municipio. La utilización tiene que ver con las campañas políticas y con la financiación que se obtiene a través de las mismas.

Hoy están todos en las fotos. La ciudad se vio invadida con los carteles de mayor división que en el pie llevan estampado el logo de la Cámara de Empresas Argentina de Publicidad en la vía pública. “Néstor siempre con nosotros y Fuerza Cristina”, en alusión al fallecimiento del ex presidente y el respaldo a la presidenta. Casi todas las empresas se manejan desde Capital Federal y venden los espacios a multinacionales o empresas argentinas que las eligen en su principal circuito (la costa y Constitución), logrando siderales montos de publicidad oficial en ese concepto, del cual tampoco se rinde cuenta.

Algunos que estuvieron ausentes. Llamó la atención que Acción Marplatense o la Juventud del Partido de Pulti, no hayan expresado públicamente ese apoyo. Eso si pudo observarse en el compromiso de sindicatos, organizaciones sociales y afines al oficialismo que demostraron explícitamente su incondicional aporte al kirchnerismo. Eso más sumado al almuerzo con Mirtha, le hicieron retroceder varios casilleros.

Aplausos tibios y sin euforia. La cena de la Cámara de Constructores no fue el ámbito más propicio para una demostración más efusiva. En el discurso oficial el intendente Pulti destacó la inversión en obra pública de los últimos años y fijo una nueva agenda que debió sonar almibarada para los oídos del jefe comunal. Sin embargo no fue así y sólo aplausos de compromisos de un tercio de los asistentes pudo escucharse, lo cual llamó la atención, ya que se esperaba más énfasis en la devolución a un discurso que los tenía como excluyentes beneficiarios.

Ya causa preocupación. Pero no es nuevo está falta de reconocimiento aún en lugares más inesperados. Existe un clima que no refleja el esfuerzo que hace Pulti por sobreactuar en esas situaciones, lo cual se percibe claramente. La lectura más proclive indica que los fondos provienen de jurisdicciones extrañas y seriamente cuestionadas por las condiciones que se derraman millones y millones de dólares. Al fin y al cabo el intendente acaba de reconocer que es sólo un continuador, lo cual reduce su participación, convirtiéndolo en un mero delegado de otras facultades políticas.

Se hace carne en el bloque. En esa división se halla inmerso el bloque oficialista, por más que se disimule. Ya no es tan sordo el rechazo que produce Santiago Bonifatti, y no hacen demasiado en su bloque para evitarlo. La puja alcance niveles desopilantes y le adjudican más de un fracaso en los tropiezos que sufre el oficialismo en el Concejo Deliberante. Diego Monti es uno de los que más se solaza en los desayunos de conocida confitería casi lindante al Palacio.

Con apoyo internacional. La participación en Canadá del diputado nacional Daniel Víctor Katz Jora, en el encuentro de legisladores judíos en el mundo, es la continuidad de un vínculo que lo une desde su mandato como intendente. Su apellido y ascendencia lo ubica en un lugar expectante de apoyos económicos por su condición, la inversión en política no conoce de fronteras en ese sentido.

Un halcón justiciero. La ausencia de Katz llamó la atención en el bloque de diputados de la oposición. Se pensó en una movida marginal (una más) pero el viaje a Canadá fue el verdadero motivo. No obstante Katz se halla inmerso en una planificada contra los actos de corrupción del gobierno nacional, que hace rato viene macerando. No olvidar que oportunamente había sostenido que Cobos iba a tener como compañero de fórmula nada menos que al presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti. Este descuelgue le valió no pocos sinsabores en el núcleo de conducción política del vicepresidente de la Nación.

Un duro de voltear. Aunque no le quede macana por hacer, los días de Amado Boudou en el gabinete nacional, como ministro de economía se terminarán cuando esté cerrado el acuerdo con el Club de París y la discusión por el pago. “Aimé” pese a sus desvelos no ha logrado plasmar ni hacer pie para su continuidad política. El nombre de Mario Blejer sigue sonando, pero no para ir en lugar de Marcó del Pont, sino para ser su reemplazante. El futuro de Boudou no es para nada despreciable, la embajada de España sería su “exilio” dorado. Muy bien pago por cierto.

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