Ciudad, Política

Visto, oído y comentado

El Pinocho del año. No está para ser originales y en este caso hay que darle el derecho al programa Código Político, que semanalmente se le otorga al funcionario o político que no dice toda la verdad, eufemismo de mentiroso. Pero cuando la mentira trasciende el límite de lo tolerable, cuando se está jugando con el dinero público que dicen “defender para mejorar la calidad de vida de la gente”, terminan colmando la paciencia.

Explicaciones que suenan a delirio. Consultado por la 91.3 el secretario de Gobierno doctor Ariel Ciano, incurre en una serie de contradicciones e inexactitudes que lo vuelven con alguna duda sobre si conoce lo que está haciendo. Es tan evidente, que se encuentra en un proceso tan irregular, que sólo zafa por la protección política oficial, y de algunos opositores, de la que también forma parte la justicia.

La impunidad de la palabra. Ciano sostiene verdaderos disparates, en relación a las irregularidades en el expediente de la adjudicación de las cámaras de seguridad. Dice que los pliegos están hechos, es decir que va licitar con los mismos pliegos para beneficiar a Global View, es necesario saber que fue única oferta, porque las demás empresas ni compraron pliegos, ya que detectaron que era un traje a medida.

Y siguen las mentiras. Cómo el secretario de Gobierno, con antecedente como fiscal, no sabe que el presupuesto oficial no fue confeccionado por la Municipalidad, sino que se lo prepararon llave en mano, como consta en el expediente. Pero Ciano prefiere decir que las empresas siempre quieren ganar plata, como lavándose las manos. ¿No sabe que la licitación fue adjudicada con un sobre precio del 300 %?

  De marchas y contramarchas. El intendente Pulti dijo en conferencia de prensa rodeado por su gabinete y su bloque de concejales, que era victima de una extorsión de C5N, ordenó suspender el proceso de adjudicación y luego volvió sobre el mismo para culminar con su adjudicación. Como oferta única fue aprobada en el HCD sólo con los votos de Acción Marplatense, en una evidente orden política que provino de Pulti.

De los precios razonables. Llama a una licitación sin conocer cuáles son los precios razonables, dice para evitar perjuicios a los vecinos. Que habla con autoridades nacionales y provinciales por el tema de la inseguridad. La municipalidad no pudo ejecutar U$S 7.000.000 que le bajaron CFK y Scioli, para invertir en inseguridad. No sólo se les va a caer la licitación de las cámaras que ya no tiene retorno, sino que tampoco adquirieron las camionetas patrulleras porque no cumplieron con el plazo de validez de oferta.

Un sistema novedoso. Dice que las cámaras de seguridad son un sistema novedoso. ¿Cómo novedoso si fue fiscal bajo las órdenes de Fernández Garello? Ciano no sabe que por lo menos 100 ciudades de la provincia tienen instalado este sistema que ayuda la prevención y esclarecimiento de los delitos. Por qué los marplatenses tienen que pagar con sus bienes, y a veces con su vida, la inoperancia de la administración municipal.

No se firmaron los contratos. Los contratos no se firmaron, porque si lo hacían corrían el riesgo de comprometer aún más su situación, en el expediente  que los investiga por malversación de fondos en la justicia federal. Esa fue una de las razones por la cuales siguen pateando el problema hacia delante. Su papel de querellante en la denuncia fue rechazada “in limine” por el juez.

 

Mentiras más omisiones. Todo este fárrago impresentable, tiene además otra licitación pública en condiciones similares, que si perjudican a la gente y a los vecinos que dicen defender. La empresa Igarreta no renovó la validez de oferta para el equipamiento de la policía, que si bien fue adjudicada nunca se emitió la orden de compra. Hoy ante la magnitud de lo que sucede y ante los casos de inseguridad, sólo resta pensar que los fondos ya no están, para aplicarlos al objetivo que con bombos y platillos anunciaron “Pepe” Scioli, Sergio Massa, Carlos Stornelli y Gustavo Pulti.

Mar del Plata última. La ciudad se convierte así, en una de las últimas ciudades de la provincia, que podría acceder al sistema de protección de los marplatenses. Un antecedente bastante lamentable cuando la población reclama medidas de seguridad. Con U$S 7.000.000.- no lo pudieron hacer. Un conocido periodista hubiera rematado una nota por el estilo, con el siguiente epílogo. “Cuando se inventaron las excusas, se acabaron los bol….”

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