Básquet, Deportes

Un nuevo capítulo. Un nuevo Superclásico. Por favor, que termine en paz.

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Quilmes llega mejor y después de 5 años quiere quedarse con el clásico. Peñarol agazapado tratará de dar el batacazo y volver a la pelea.

Ya se palpita antes de jugarlo. Con el alma en la tribunas y el corazón en la mano. En cada corrida. En cada conversión. En cada tapa. En cada robo. En cada asistencia. Una vez más se verán a los ojos como dos luchadores callejeros, buscando algo más que un triunfo. Un inflador anímico importante de cara a lo que resta de la temporada y valiosos puntos para clasificar al Super 8, que se disputará el próximo mes en Mendoza.

Desde las 21.30 y con un Polideportivo colorido por ambas parcialidades, “Cerveceros” y “Milrayitas”, una vez más, paralizaran los corazones de la ciudad en el marco de la undécima fecha de la Liga Nacional de Básquetbol.

Los superclásicos son  todos especiales. Se tejen miles de historias alrededor de ellos pero por más que exista una supremacía de Peñarol en el historial, se viven como una final. Se disfrutan hasta la última bola. Se goza como un orgasmo con la playmate de turno.

El “Tricolor” después de un flojo comienzo se acomodó en la liga y a base de sacrificio, buenas defensas, y de su goleador Walter Baxley, se sobrepuso a las lesiones de Diego Romero y Luca Vildoza e indefectiblemente se convirtió en uno de los animadores de la competición.

Ya recuperado el pivote, más la segura participación de Lucas Ortiz, otro de los importantes en los dirigidos por Ramella. Sin dudas los de Parque Luro llegan mejor que su archirival al cotejo de este martes.

Por su parte “La Peña” no llega de la mejor manera. Mermó su nivel con la lesión de Facundo Campazzo. Perdiendo la mayoría de los encuentros, y sobre todo la línea de juego que supo sostener a los largo de años. Penó con la lesión de Franco Giorgetti. Cambió a uno de sus foráneos antes de la Liga Sudamericana. Y solo la vuelta del base cordobés al rectángulo le devolvió la vida a un equipo que divagaba por los cuartos sin poder acostumbrarse a la falta de su talismán, que diezmado, demostró el pasado domingo que le otorgó seguridad a un equipo que la necesitaba y mucho.

Se juegan mucho más que un partido. Que una rivalidad de años. Que los colores. Que las cargadas. Los dos necesitan la victoria para acercarse al Super 8 pero sobre todo para tomar impulso y afrontar lo que resta con otro semblante.

ZONA SUR
GECR – INDALO 21.0 12 9 3
OBRAS 20.0 12 8 4
ATL. BOCA JRS. 19.0 12 7 5
QUILMES 18.0 11 7 4
PEÑAROL 17.0 11 6 5
ARGENTINO (J) 15.0 11 4 7
WEBER BAHIA 14.0 11 3 8
LANUS 14.0 12 2 10

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