Arte y Cultura, Cine

Trapero-Darín, una sociedad que vuelve

El director Pablo Trapero y el actor Ricardo Darín habían trabajado juntos en la excepcional Carancho, y ahora vuelven en Elefante blanco, uno de los grandes estrenos del cine nacional para este año. Además llegan otras dos películas, un thriller norteamericano con Richard Gere (Misión secreta) y una comedia británica (Los padrinos de la boda) que sigue los pasos de Muerte en el funeral.

Elefante blanco (Idem / Argentina / 2012 / 106 minutos). Dirección: Pablo Trapero. Intérpretes: Ricardo Darín, Jérémie Renier, Martina Gusman, Federico Benjamín Barga, Mauricio Minetti, Walter Jakob. Calificación: SAM 16. Sala y horarios: Cines del Paseo (-35mm en castellano- todos los días: 16:15 – 18:30 – 20:45 y 23:00. Sábado también: 01:15. Sábado y domingo también: 14:00)
UNO de los directores más sólidos del actual cine argentino (Pablo Trapero) y el actor más exitoso y versátil (Ricardo Darín) han unido fuerzas nuevamente tras ese excelente film que fue Carancho. La sociedad con Juan José Campanella parece haber terminado, y Darín encontró en Trapero algo que había hallado en sus dos films con el malogrado Fabián Bielinsky, especialmente en El aura: un director con un ojo afiladísimo para la puesta en escena, un diseño de producción cuidado, pericia técnica y una variedad de personajes que le permitan explotar diversas facetas. De aquel abogado carroñero, el actor salta ahora a un cura villero, denominación que se le da a los sacerdotes que realizan trabajo social en los barrios carenciados. Obviamente como en toda la filmografía de Trapero, la violencia asume un rol fundamental, que se torna indispensable en las decisiones que toman los personajes: aquí el trabajo de los curas se cruza con un cártel de drogas. Elefante blanco se presenta como un nuevo paso en la consolidación de Trapero como narrador de nuestro cine, que recurre a la dureza de Carancho pero que se asemeja en su mirada social a Leonera, tal vez los dos mejores films de este director. La presencia de Darín, obviamente, acerca ese público que habitualmente es esquivo a este tipo de productos nacionales.

Los padrinos de la boda (A Few Best Men / Inglaterra / 2011 / 97 minutos). Dirección: Stephan Elliott. Intérpretes: Xavier Samuel, Laura Brent, Olivia Newton-John, Kris Marshall, Kevin Bishop, Tim Draxl. Calificación: SAM 16. Sala y horarios: Cines del Paseo (-35mm subtitulada- todos los días: 17:15 – 19:30 y 22:00. Sábado también: 00:10. Sábado y domingo también: 14:45)
DIGAMOSLO de una buena vez por todas: Muerte en el funeral ha sido uno de los más grandes equívocos de la comedia reciente. Exito descomunal, aquella película recurría a una serie de chistes bastante gastados y a unas situaciones contadas sin gracia y poco timing, pero que por algún extraño designio del destino fue vista por mucha gente y hoy hay quienes la recomiendan o la ponen como ejemplo: “tal comedia no es como Muerte en el funeral”, dicen muy orondos. Tal vez el hecho de ser británica haya despertado el esnobismo intelectualoide y muchos hayan querido ver allí una genialidad. No es el caso de quien firma este texto. Así que las cosas, al menos para mí, no prometen demasiado con Los padrinos de la boda, que copia más o menos el concepto y es de los mismos responsables, aunque en vez de un funeral los enredos ocurren alrededor de un casamiento. Un novio y una novia que no se conocen mucho porque viven lejos uno del otro, y los amigos del novio que son gente poco aconsejable. Todas las películas sobre fiestas que terminan mal podrán ser citadas como referencia. El año pasado tuvimos algo parecido hecho en la Argentina con Mi primera boda.

Misión secreta (The Double / EE.UU. / 2011 / 98 minutos). Dirección: Michael Brandt. Intérpretes: Richard Gere, Topher Grace, Odette Yustman, Stephen Moyer. Calificación: SAM 13 con reservas. Sala y horarios: Cine Ambassador (-35mm subtitulada- todos los días: 15:40 – 18:10 – 20:30 y 22:50. Viernes y sábado también: 01:10)
COMO algo demodé se plantea este thriller de espías, donde Rusia vuelve a aparecer como el villano de turno. Un asesino soviético del que se desconoce el rostro vuelve a las andanzas y la CIA se pone a seguirle el rastro: Richard Gere y Topher Grace son los agentes, el experimentado y el novato, que irán tras sus pasos. La gracia del film es que todos pueden ser el malo, ya que los guionistas trabajan sobre el supuesto de la doble moral, del doble agente, de aquel que pareciendo “normal” se ha salido del sistema. A juzgar por el abundante tráiler que se ha visto en las salas, uno ya podría ir resolviendo el asunto, pero de seguro que habrá algún giro más por descubrir. Hace mucho tiempo, cuando Gere trabajaba para directores de categoría, el actor hizo un film llamado Asuntos internos, un policial realmente tenso y donde interpretaba a un personaje bastante complejo y de temer. Con ese recuerdo trataremos de ver Misión secreta.

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