Carta de Lectores

Si le afanamos a los bonistas truchando la inflación para pagarles menos intereses; ¿ahora se pretende darles clase de moral a los que no adhirieron a la quita?

cristina-buitre-NA

Los argentinos somos una raza aparte y de eso ya no me cabe más duda. Cuando se renegoció la deuda en época de Kirchner la opción fue esta: o te ajustas al descuento que proponemos o no cobras nada, además recordemos que se comenzó a adulterar los Índices de precio para pagar menos interés a los acreedores de los Bonos externos, pero si esto no es una extorsión por favor defínanme el significado de la palabra extorsión.

Ahora que nos devuelven con la misma moneda nos sentimos discriminados y ofendidos y apelamos al pueblo para hacer la cosa más emocional y patriótica. Por favor, basta con esta historia de que “argentina es un sentimiento”.
Si la Presidente esperaba esta decisión de la justicia estadounidense, ¿porque ya no tenía el camino a seguir instrumentado y porque eligió la justicia de EEUU como juez en el contrato con Repsol?

Trascendió que Zannini y Kicillof quieren que el conflicto se resuelva en los tribunales de la argentina, y yo me pregunto: ¿quien  pone cinco centavos de dólar en una inversión extranjera si ante la existencia de algún conflicto debe fallar Oyarbie?

Con respecto a Zannini a pesar de que hoy le observo cara de adulto,  parece que no ha dejado su adolescencia maoista, sin darse cuenta que hoy en China a todos los pequeños campesinos que tenían su pedacito de tierra para sobrevivir que les entregó Mao, se las quitaron   porque como país capitalista conducido por un bureau ¿Comunista?, los chinos se han dado cuenta que los latifundios rinden mil veces más y a los ex mini campesinos los han mandado a las grandes ciudades a trabajar de obreros, en muchos casos pagando sueldos de miseria, porque no es casualidad que los productos de aquel país sean los más baratos del mundo. Vaya plusvalía diría Carlitos Marx.

Pero yo no voy a descargar las culpas solo sobre este gobierno. Baste con recordar que Manuel Quintana y Roque Saez, hombres prominentes de su generación, fueron delegados a representar al país en el primer Congreso Panamericano de Washington en 1889. Allí fueron.

Su singular comportamiento fue ejemplo de la mentalidad argentina permanentemente reiterada. Desembarcaron en Nueva York y partieron enseguida a Washington, donde el 2 de octubre se inauguró la Conferencia, presidida por el Secretario de Estado Mr. Blaine.

A esa inauguración no asistieron. según informaron a Zeballos, Ministro de Relaciones Exteriores de argentina, porque no estaban dispuestos a que la conferencia estuviera dirigida administrativamente por los EEUU. A esa misma hora se vistieron de levita y con sombrero de copa salieron a pasear por las calles de Washington en un carruaje abierto -su ausencia voluntaria quedó así explícita-.

Como se puede observar el uso del ideologismo esconde soberbia, porque no podemos decir que estos dos personajes tuvieran burguesía vergonzante, ni tampoco se puede decir por la época que vivían que eran hombres de izquierda, sin embargo procedieron así, lo que demuestra que este es un problema cultural argentino y que la diplomacia bien entendida nunca la hemos comprendido. La Conferencia recién inaugurada entró en receso y el gobierno de EEUU invitó a los delegados a viajar seis millas por la Unión para conocer su grado de desarrollo.

Dice escuetamente Mc Gann: Entre los 73 delegados y auxiliares que constituían el elenco de la conferencia, los caballeros de la Argentina declinaron la oportunidad de examinar la prosperidad material de los Estados Unidos.

José Martí, el gran poeta y patriota cubano que residía en Nueva York y era cronista de La Nación, describió así este viaje al interior: El tren… lleva siete coches y uno con baño y barbería  y biblioteca y salón de beber, y otro con comedor de cocina francesa y cinco criados, y otra con la prensa y la electricidad y cinco para habitación de los viajeros, con el criado al pie, y el colchón de plumas, y la luz eléctrica a la cabecera: la máquina es maravilla por ligera y segura, y da el calor y mueve los frenos, no mudaron de carros en las 5.400 millas a los viajeros, ni hubo tren palacio más cómodo y ostentoso. En él no van ni la Argentina, ni Méjico, ni Chile, ni Bolivia. Era largo el viaje para los delegados. Se han quedado en Washington.

Como podemos ver aquí los problemas no son de derecha ni de izquierda, de progresistas o retrógrados, los problemas si bien son económicos, son más de la cultura argentina.

Esto me hace acordar a ese cuento de la sabiduría popular, que yo sepa, que dice que cuando Dios hizo el reparto de la tierra, a nuestro país le otorgó las mayores riquezas, las mejores tierras, los mejores ríos y así sucesivamente, entonces un ángel que lo acompañaba le dijo: ¿Señor, no serás injusto al darle a esta zona de la tierra lo que le has dado con relación a lo que le distes a otros territorios? A lo que Dios contesto: Lo que tú no sabes es que a este territorio lo voy a poblar de argentinos.

Soberbia, prepotencia, egocentrismo, violencia explícita o implícita que sumada a la paranoia ideológica, hacen un coctel explosivo que por eso nuestra historia es un corsi e recorsi como decía Giampbatista Vico.

No es casualidad que para el Mundial de Sudáfrica, momento a que a Estela de Carlotto se la proponía como premio Nobel de la Paz, la llevaran al mismo y con la intención de publicitarla le sacaron cientos de fotos con Maradona como apoyatura.

No es casualidad que se recuerde como acontecimiento histórico a la Vuelta de Obligado cuando lo único que se pretendió en dicho combate fue defender que el Puerto de Buenos Aires continúe siendo el único puerto de comercialización. Que entró en el olvido que Rosas quiso cancelar el empréstito de la Baring Brothers entregando a los ingleses Las Malvinas como pago del mismo, previa entrega del mismo a nuestro país para que quedara bien acreditado que habíamos pagado con algo nuestro y no con algo de ellos que en ese momento poseían. Que las calles de Buenos Aires se hayan llenado festejando el triunfo del mundial de 1978 mientras moría y desaparecía gente y que el 2 de abril se hayan inundado de gente las calles del país festejando la toma de Malvinas.

En fin, es lamentable, pero así somos por razones genéticas históricas que empezaron antes del 25 de mayo de 1810. Esto no excluye que haya funcionarios, políticos y ciudadanos decentes y bien intencionados, a ellos, mis respetos.

Licenciado Abel Ayala

http://ayalaabel.blogspot.com.ar/

Foto: Urgente24

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