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Según Posada del Inti y El Faro: “En la ciudad aumentó el uso de drogas duras”

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Desde hace más de seis meses, en reuniones periódicas, las autoridades de los Programas Posada del Inti y El Faro, ambas instituciones marplatenses dedicadas a las adicciones y con la firme intención de hacer un análisis detallado de la problemática actual que aqueja a la sociedad. Por eso, luego de un tiempo de charlas, se llegó a una conclusión y se emitió un documento con los resultados parciales de la investigación realizada.

Las dos instituciones fueron convocadas la diversificación de la demanda y los cambios sociales relacionados por el tipo de consumo, así como también la complejidad del propio abordaje delimitado en muchos casos por policonsumos, edad temprana de inicio y franco deterioro psico-social del paciente al momento de la consulta, todo esto acompañado por la naturalización del consumo de drogas de inicio tales como el alcohol y marihuana.

La búsqueda en el trabajo conjunto, apunta a la mirada social de la problemática desde el tercer sector (ONGs), sin caer sólo en una mirada centrada en la sustancia, sino observando la persona y su interacción con el entorno particular de nuestra ciudad, teniendo en cuenta factores sociales que favorecen, junto a un propicia oferta al inicio del consumo en poblaciones vulneradas.

Por eso en una de las conclusiones, se hace una propuesta centrada en la multicausalidad que genera, posteriormente, el consumo de drogas en sus diferentes estadios. Por ello creemos en el trabajo en red, comenzando desde nuestras propias instituciones y equipos profesionales, sumando también otras ONGs de la ciudad que trabajan con niñez, pastorales de la salud, social, drogodependencia y referentes sociales, ya que hay un convencimiento de que la droga es un problema de todos y en todos está la respuesta.

Diagnóstico de situación

Al dispositivo se acercan:

1. Por demanda propia.

2. Inducidos: Familia. Cuestiones familiares.

3. Otros

En quienes lo hacen por propio interés, se observa que hay algún interrogante al estilo o ritmo de vida que lleva adelante.

Se observa

* Deterioro físico y psicológico.

* Escasa o parcial, conciencia de problema y situación.

* Entorno desfavorable, donde hay consumo de sustancias.

* Falta de proyectos laborales y/o educativos sostenidos.

* Sostenimiento de proyectos.

* Apoyo familiar o red favorable.

* Predisposición para realizar tratamiento.

Tipos de consumo

Cabe destacar la evolución del consumo de sustancias en los últimos cinco años o más.

Se desprende de éste análisis

La instalación del consumo de marihuana periódica en el segmento más joven, ante el cual no hace o no existe cuestionamiento. Es evidente la tolerancia social/familiar con dicha sustancia, ya que la familia concurre a consulta de manera tardía, ya entrada de lleno en crisis y en mucho casos cuando se evidencia consumo de “drogas duras”, no habiendo reconocido la problemática hasta que esta no está instalada.

Otro dato importante y preocupante, es que es el consumo de “clorhidrato de cocaína” lo que convoca más la demanda y últimamente se suma cada vez más la consulta por psicosis provocada por el consumo de THC, como también el consumo de cocaína fumada (crack).

Esto provoca un deterioro mucho más rápido. Al cabo de un tiempo, el consumidor experimenta situaciones límites en las diferentes esferas de su cotidianeidad, muchas veces vinculadas con el delito ya que el consumo es más oneroso (sea por robos o por venta de sustancias para poder sostener su uso)

Pérdida de actividades laborales o sociales y deterioro de los lazos familiares.

Esta realidad de la problemática pone un manto sobre consumos como el THC y/o drogas sintéticas.

En otro orden, estas apreciaciones derivadas de investigaciones que hemos realizado ambos equipos, arrojan otras hipótesis: socialmente se ha generado un orden de prioridades alrededor de este fenómeno, en el que hay que ubicar a la falta de recursos económicos para afrontar los costos de entrevista u otros, el sostén de las actividades lucrativas a cualquier costo. Entonces, ante la posibilidad de que el tratamiento sea privativo de situaciones laborales, se opta por no aceptar el dispositivo y cuando la problemática de adicción se hace insostenible debería estar en primer lugar.

Una de las cosas en la que coinciden las instituciones abocadas a la atención de personas vulneradas por el consumo de drogas, es esta mirada centrada en lo social, sin perder de vista al individuo, y sumando otros ojos y miradas, para mejorar el acercamiento a las familias marplatenses ya en problemas con sustancias y promover herramientas preventivas y/o de formación orientadas y actualizadas a la demanda actual y particular de nuestra ciudad.

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