Ciudad, Política

Scioli entregó rutas a empresarios del sobreprecio

Lo hizo al analizar la concesión de las rutas bonaerenses que ya trae aparejado el aumento en los peajes entre un 7 y un 25 por ciento.

A pocas horas de haber recibido desde la Gobernación bonaerense la concesión de las rutas de la costa bonaerense, los grupos Roggio y Eurnekian (Esuco y Helport) ya aumentaron el peaje en todas sus categorías. El incremento, publicado el 1º de julio en el Boletín Oficial, eleva el costo de dos estaciones de peaje. Samborombón pasará de 14 pesos a 15 pesos para la Categoría 1 y La Huella de 12 pesos a 15 pesos para la misma Categoría, mientras que la tarifa bonificada irá de 11 a 12 pesos y de 10 a 12 pesos respectivamente.

En este marco, Malagutti sostuvo: “Quienes recuerdan la construcción de la Ruta 2, guardan fresco aquel negocio que le permitió a la empresa concesionaria (Autovía 2) no tener que invertir un centavo en la construcción de la autovía, ya que las estaciones de peaje aparecieron apenas comenzó la obra, autofinanciando con el dinero de los ciudadanos la construcción de la ruta 2”.

“Riesgo cero parece ser la consigna que hoy se vuelve a repetir”, apuntó y contempló que el gobernador Scioli entregó una concesión por 30 años del Corredor Vial Integrado del Atlántico, formado por la Autovía 2 y las rutas 11, 36, 56, 63 y 74, a un grupo “inversor” para que a cambio realicen la doble mano de la ruta 11 entre General Conesa y San Clemente del Tuyú y otros tramos durante las próximas tres décadas.

El grupo beneficiado se compone por Eurnekian y Roggio. El candidato a diputado provincial por el FAP, apuntó que “el primero fue dueño de importantes multimedios argentinos como Cablevisión y América TV”. “En 1994 –recordó-, Eurnekian vendió la compañía a TCI en US$ 750 millones, el valor más alto pagado por una compañía argentina hasta ese momento. La operación fue posible por el acuerdo de inversiones recíproco firmado entre el gobierno argentino (Carlos Menem) con el de Estados Unidos (George Bush padre) ese mismo año”.

“Paradójicamente –añadió Malagutti- compró a AmBev las marcas de cerveza Bieckert, Palermo e Imperial y también una planta de producción a partir de la reglamentación anti-monopolio para la fusión de Quilmes y Brahma en Argentina, ley antimonopolio que hoy utiliza el gobierno para criticar la fusión Cablevisión Multicanal”.

Eurnekian, señaló el referente en la quinta sección del Movimiento Libres del Sur que hoy conforma el Frente Amplio Progresista, también tuvo en su poder las problemáticas aerolíneas LAPA y Southern Winds. “Y como si fuera poco ya posee las concesiones viales de las rutas 4 y 8 argentinas (Corporación América-Helport). Con buen corte antioligárquico, ‘nacional y popular’, -comentó irónicamente- posee emprendimientos agropecuarios en las provincias de Formosa y Chaco como los establecimientos Hilandería Villa Ocampo y Don Panos, sumado a la  producción de biocombustibles (Unitec Bio) con una inversión de USD 300 millones anunciada en octubre de 2007”, enumeró.

Este mismo grupo intentó la compra, junto al reconocido empresario aliado al kirchnerismo Enrique Eskenazi (Grupo Petersen), del 45% de las acciones de Repsol – YPF, y en 2007 trataron de comprar, junto al Grupo Bagó,  SanCor, que posee la mitad del mercado de lácteos del país, operación que no llegó a un acuerdo y fracasó. “De esta manera se evitó un nivel mayor de concentración en la cadena de producción alimenticia de la cual Eskenazi posee gran parte”, señaló Malagutti.

El grupo Roggio salió a la luz en los últimos días a partir de las denuncias realizadas por el candidato a Jefe de Gobierno, Fernando “Pino” Solanas, en lo que dio a llamar “las dos mordidas de los tiburones macristas y kirchneristas”. Dijo el referente de Proyecto Sur a radio La Red: “En el debate (de TN), hablé de sobreprecios en la construcción de la línea H, pero Macri no escuchó. El sobreprecio es de 200 por ciento. Hay dos ofertantes: Roggio y Techint. Es un subterráneo que no tiene complejidades. El sistema de tercerización sin controles ha permitido que el dinero de los porteños nunca alcance. La mordida no es solamente en los subterráneos. Cada una de las paradas del Metrobús costó 2,3 millones de pesos”.

“Es que también se denunció sobreprecios –sumó el candidato a diputado provincial- por parte del Grupo Roggio e hijos, quienes serán beneficiarios de un megacrédito chino obtenido por gestiones de Franco Macri (quien cobró por las mismas US$ 380 millones) para realizar 18,5 kilómetros de subte en la ciudad de Córdoba. En la denuncia se vincula al ex secretario de Transporte y presidente del PJ cordobés, Ricardo Jaime, al titular del ministerio de Planificación, Julio De Vido y a Graciela Coria (presidenta ejecutiva del Belgrano Cargas), la mujer de José Pedraza, implicado en la muerte de Mariano Ferreyra. La diferencia entre los dos presupuestos para la misma obra es de mil cien millones de dólares”, reparó el dirigente.

“En resumen –sostuvo- estos dos grupos aliados al gobierno nacional son los nuevos dueños de nuestras rutas atlánticas y del sudeste bonaerense, tanto es así que en menos de 24 horas han aumentado los peajes en función de empezar a recolectar de los usuarios el dinero para realizar las obras a las que se comprometieron a cambio de la tercerización de las rutas”.

“Nada dista este mecanismo de la fórmula privatizadora del menemismo”, arremetió Malagutti, quien explicó: “Una lectura más profunda del problema del transporte sería poder analizar por qué mientras Ferrobaires está intervenida sin ningún resultado, con denuncias de falta total de mantenimiento de vías, máquinas, vagones y por los múltiples y gravísimos accidentes que salieron a la luz recientemente, el transporte automotor y de cargas por camiones es la principal preocupación del gobierno provincial vinculado a dos grupos inversores denunciados por sobreprecios”.

“Cercanas las elecciones, con grandes y costosas campañas publicitarias en miras por parte del gobernador, no es muy difícil sospechar a donde irá el dinero de esta ‘mordida’”, concluyó.

Un comentario

  1. Malagutti, yo ya pedí permiso para poner un molinete en la vereda de la Av Luro, en el cruce con Entre Ríos, para cobrarle a cada transeúnte un peso y caculando diez años, temporadas estivales incluidas, juntaría unos 200 millones de dólares para construir un subterráneo desde el Casino hasta la estación de FFCC y ómnibus, no pongo un mango y me llevo la ganancia. LO PEOR DEL CASO es que cobran peajes en rutas que JAMÁS ensanchan. ¿Quién se la afana?

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