Jorge Elias Gomez, Opinión

Pulti, A.M.K. y cómo despegarse sin morir en el intento

El percance arterial del diputado nacional, superado momentáneamente, ha sembrado una ronda de consultas incesantes. Se cruzan los llamados más insólitos, según las ansiedades y los objetivos de los protagonistas. Los intendentes no están exentos, son los más debilitados en la caja, y ni hablar de los que no pueden pagar los sueldos aún con el auxilio de la Nación.

Cada hora que pasa, se vuelve más apremiante para decidir candidaturas. Hay un gran elector que trastabilla y arrastra aún a costa de la institucionalidad, que pasa a un riguroso segundo plano, postergada por las aventuras personales y políticas.

Néstor Kirchner desafió el protocolo de la ciencia médica y dejó al desnudo, que no hay fórmula que lo aleje del poder. Ni las arterias ni las convulsiones de un episodio serio de salud, de la que cualquier persona tomaría sus precauciones. Vuelven los fantasmas del Perón – Perón del ´73, sino se apela a la razonabilidad y al sentido común. Obviamente que poniendo los cubos con los cubos.

El escenario del reto público al gobernador Daniel Scioli, caló hondo en el hábito político del país, que comenzó a interrogarse entre sí y entre otros, cuáles son las derivaciones más previsibles, de acuerdo a las fuentes médicas. Si bien están contempladas, las salidas son un mecanismo previsto para enfrentar ulterioridades, no caprichos ni súper héroes.

En este carrousell, está imbricado el mandatario bonaerense, que comenzó a recibir solidaridades públicas y privadas, que lo envuelven en una incertidumbre colosal. A Scioli lo animan y lo desaniman de dar el trascendente paso hacia adelante. Él prefiere hablar, como lo hizo siempre al referirse al tema, “a un acto de responsabilidad” con su cargo, al frente de la conducción bonaerense.

Pero hay otra viga clavada en su destino. La presidencia clave y estratégica de la presidencia del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires. Un enclave político determinante, en cualquier destino electoral del padrón, que contiene al 40 % de los argentinos. ¿Cómo responde un país a una conducción que propone bloqueos y actos compulsivos de dominio, para consumar el ejercicio del poder?

Ellos son Néstor Kirchner, Daniel Scioli, Hugo Moyano, y Gustavo Pulti, como furgón de cola, con Acción Marplatense K. ¿Cómo se descifra este laberinto político? Hoy nadie tiene la llave maestra.

Fijará Moyano las reglas del juego de manera discrecional. Su evolución y crecimiento no hace pensar otra cosa. Es su metodología.

Cabría interrogarse cuál será el impacto local. Gustavo Pulti convirtió a Acción Marplatense en un apéndice “K”, pero la mesa chica no desaconseja un Plan B. Haciendo equilibrio, en un mar inestable y embravecido, es inevitable saber que tiene la cancha marcada y embarrada.

Haciendo historia, no debería extrañar, una nueva inserción que lo induzca al calor de un nuevo poder, el matrimonio igualitario hace rato que se extendió a la política de Pulti. Los díscolos y disconformes ya elaboran su estrategia y tácticas para la etapa de la diferenciación. Luis Barrionuevo, el sindicalismo de Juan José Zanolla y ahora Hugo Moyano, le han colgado como collar de perlas, y han sido recíprocas las concesiones entre las partes. Así fue elegido intendente.

Hoy el modelo municipal está en crisis de gestión, económica y política. Se considera que el endeudamiento está en los 5/8 millones de pesos por mes, según la época del calendario. Lo que ha dado resultados, puede quedar demodeé, en un abrir y cerrar de ojos. El eje puede variar y los grados de desviación no deben atormentar la gobernabilidad, sería una ruta muy compleja, en una estructura sin aparato político notable, como Acción Marplatense. ¿Cómo fijar posición en esta dicotomía cargada de turbulencias? ¿A esta altura quién puede garantizar las incomodidades que genera el vaivén de una política cambiante, que amenaza expectante?

Acción Marplatense “K” es la bola de marfil saltando en el cilindro de la ruleta. Están todas las fichas puestas y el casillero de los nones, se abre como la gigantesca boca de un gran felino mostrando las fauces.

La experiencia fallida de Daniel Katz con la transversabilidad, se deglutió a un espacio político concebido y nacido desde la UCR, hoy son un residual del inexpresivo “cobismo” local. La recuperación del centenario partido, lo ha colocado nuevamente en las grilla expectante de una carrera con posibilidades ciertas, según las reglas de la competencia que se abra y se definan para la próxima contienda electoral, cuyo laboratorio no deja de experimentar fórmulas, algunas explosivas verdaderamente por cierto.

El desdoblamiento de las fechas entre la Nación y la Provincia, se ha comenzado a barajar, y urgen las listas colectoras. Ya se dividen entre intendentes leales y rebeldes. ¿Dónde se ubica Pulti? Hoy el kirchnerismo lo necesita, es su intérprete local, por más que renieguen los pingüinos de paladar negro.

No sería raro que una expedición de la disidencia del P.J. le tienda un puente de plata, ofreciéndole la mansedumbre de la otra orilla, a la que por otra parte es imposible que Pulti llegue nadando solo. Una corriente de agua favorable ya no es opción, hacen falta remos y velas que Acción Marplatense ya no tiene. Luego de años de coqueteo, el destino lo dejó anclado en el clima patagónico, que empieza a enrarecerse tras sus siete años (casi 8) de mandato.

Jorge Elías Gómez
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