Ciudad, Información General

Piero Asaro, una víctima de la dictadura, sometido a juicio de lesa humanidad

Los familiares sintieron la necesidad de hacer pública su posición, frente a la orden de detención emitida por la Justicia Federal que pesa sobre Piero Asaro.

La siguiente es la reproducción textual:

“¡Asaro basura vos sos la dictadura!”, gritaba en la tarde de hace unos días un grupo de jóvenes. Se apuntaba en dicha consigna a la figura de Piero Asaro. La madrugada del 14 de agosto de 1976 un grupo individuos vestidos de civil que manifestaron venir en nombre del gobierno militar irrumpió en el hogar en el que Piero Asaro vivía”.
“Después de haber hecho ostentación de armas largas y de haber amenazado a sus padres procedieron literalmente a dar vuelta la casa destruyendo muebles y enseres domésticos. Cabe destacar que mientras tales hechos se llevaron a cabo uno de los miembros del grupo encontró una foto del General Perón y, tras romper el vidrio que la cubría, acercó los cristales astillados a la boca de Piero obligándolo a posar sus labios sobre las astillas mientras le decían: “Ahí lo tenés a tu jefe, besalo”.

“Además se mofaron del hecho de que entre las pertenencias de Piero se encontraban discos de música clásica, lo cual da una idea de la brutalidad  y desprecio por la cultura de tales individuos. Luego se lo esposó, encapuchó y secuestró trasladándolo en el baúl de un automóvil. Rato después le pareció apreciar que la caravana de móviles cambiaba su rumbo hasta que, después de un lapso de tiempo, frenaron y lo hicieron descender. Como es obvio, el detenido ignoraba el lugar al que había sido conducido, y recién años
después se enteraría de que dicho lugar era el destacamento policial de Santa Clara del Mar. Allí, siempre encapuchado, y en medio de un coro de órdenes bruscas y de improperios, fue confinado en solitario en un habitáculo del cual sólo se lo sacaba, como siempre encapuchado, para aliviar sus necesidades fisiológicas, y sin recibir alimentos ni agua”.

“Después de varios días se le quitó la capucha y se le condujo hasta un pequeño patio, donde se le comunicó que su situación se había literalmente “blanqueado”, en un tono irónico que hacía presumir el tácito pensamiento “de la que te salvaste”. Con posterioridad a ello, fue trasladado a la seccional primera, sede en la cual permaneció en una estrecha celda individual en calidad de incomunicado, durante varios días, con la sola ventaja, de que a esa altura le debe haber parecido toda una reivindicación, de
que ya se lo considerara merecedor de recibir algún alimento. Una vez
levantada la incomunicación, se le hizo saber que había pasado a depender de la jurisdicción del GADA 601, cuya titularidad estaba en manos del coronel Barda, en calidad de detenido político. Poco tiempo después, fue trasladado a lo que en ese momento se conocía como subcomisaría de Peralta Ramos, en Punta Mogotes, donde fue instalado y sometido a un tratamiento severo en lo que se denominaba “Area
Restringida – Zona Militar” que ocupaba parte de la sede policial”.
“Meses después, fue liberado y todo lo actuado consta en el expediente nº 535 del Juzgado Federal Nº 1 de Mar del Plata. Volvamos al presente. Piero Asaro, es hoy acusado, en virtud de un testimonio de segunda o tercera mano, lo que implica no haber conocido directamente los hechos, de un crimen que no cometió y además es
gratuitamente sometido a sospecha de haber formado parte de una supuesta asociación ilícita. Quienes conocen su trayectoria, que siempre fue pública y transparente, podrán dar fe de que jamás podría, por su conducta y manera de actuar, haber incurrido en la comisión de delito semejante. Sin embargo, hay voces irresponsables que afirman una supuesta culpabilidad de su parte, sin tener a su disposición ninguna evidencia concreta. Tal actitud no tiene, o al menos no debería tener, relevancia jurídica, pero nadie piensa en el daño irreparable que dichas afirmaciones generan tanto con respecto a su
vida familiar como a su vida comercial”.

“Asaro entonces, es, según estos dichos, la dictadura, pero, en virtud de todo lo antedicho ofrecemos a quien lea estas líneas la siguiente reflexión: ¿Es Asaro
la dictadura desde el punto de vista de los victimarios, o desde el punto de vista de las víctimas?”

Familia de Piero Asaro

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