Ciudad, Información General

Nuevo ataque a la policía de la provincia por parte del gobierno nacional

Una vez más los trabajadores policías de la provincia de Buenos Aires, afrontan una andanada difamatoria por parte del gobierno nacional. Esta vez por intermedio del Secretario de Seguridad Sergio BERNI, quién hace declaraciones públicas, pretendiendo, con inexplicable saña, arrojar sospechas sobre todo el personal policial, con relación a la autoría del repudiable ataque armado, del que fuera víctima el camarada Néstor Roncaglia, Jefe de Drogas Peligrosas de la hermana Policía Federal, a quién desde APROPOBA le hacemos llegar toda nuestra solidaridad, a él y su familia.

Todos sabemos que se trata de un furibundo y concertado ataque indirecto al gobernador de la provincia a quién, según el líder gremialista Hugo Moyano, lo quieren destituir. Un accionar claramente golpista y repudiable.

A decir verdad, estas manifestaciones contra las mujeres y hombres de la fuerza policial deberían inscribirse dentro de la campaña que desde hace años vienen desarrollando los vividores de la política, los sinvergüenzas que buscan poder, y que forman una legión de bocones que repiten como loros cuanta barbaridad le dicta el amo. Deberíamos hacer oídos sordos a otra estupidez más…

Pero resulta que la fuerte indignación que esto ha provocado en toda la fuerza, tanto o más que al contenido de las difamaciones, se debe al comprobar quien es la fuente emisora de esos dichos. Una persona de dudosa capacidad para el cargo que ocupa, a juzgar por el estado de inseguridad que impera en su jurisdicción.

Este señor Berni ha dicho a la prensa que “…no le tenemos miedo a la ‘maldita policía’ ni a los narcos…el que diga que está saneada (por la policía de la provincia) vive en otro planeta…”

En primer término debo decirle a este buen hombre, que cuando él daba sus primeros pasos por este mundo, o cuando ya más grandecito, se “jugaba la vida” cebando mates a algún superior en el ejército, muchos de los malditos policías que él señala ya pasaban sus días y sus noches en las calles, arriesgando la vida de verdad, procurando contener el avance implacable de la delincuencia en general y en particular de las bandas de narcotraficantes. Y muchos de ellos, cumpliendo con su palabra empeñada, han caído bajo las balas criminales. Y fueron benditos. No malditos.

Malditos son los narcos, los criminales, los violadores, los corruptos, los que se enriquecen ilícitamente con el dinero que es de todos, los que tienen propiedades que jamás podrán justificar con sus ingresos. Esos son los verdaderos malditos y, además, traidores a la patria…

Que el Sr. Berni no le tenga miedo a los narcos es una obviedad. Ya lo sabemos. Ingenuamente, en lo personal, creía que era por su formación militar y por el cargo que ocupa. Pero la verdad es que después de haber visto el programa Periodismo Para Todos de Jorge Lanata, en el que mostró detalladamente ese verdadero festival de “frontera liberada”, termino de desayunarme. ¡Claro, como les va a tener miedo!

¡Cuánta facilidad para acceder libremente al país, con el cargamento que se desee, por los puestos destinados específicamente al control por parte de la Gendarmería dependiente del Sr. Berni…!

Le recordamos al señor Secretario Berni que la policía de la provincia de Buenos Aires, si no es la más, es una de la que más se ha destacado en los últimos años en la lucha contra el narcotráfico. Sea por la cantidad de procedimientos, la cantidad de detenidos o de droga secuestrada; inclusive con personal policial muerto en las acciones. Vincular al voleo a nuestra policía con el accionar del narcotráfico, es un insulto inmerecido; es una bofetada como pago al sacrificio de todos los días. Es una canallada sin par, que merece todo nuestro máximo repudio…

Le recordamos también que toda esa droga, más la secuestrada por las demás fuerzas policiales del país, que suma varias toneladas, ingresaron a Argentina por lugares que son de su exclusivo control. La frontera. Y toda la extensa frontera argentina, como sabemos, es responsabilidad única e indelegable del Ministerio de Seguridad de la Nación, donde trabaja el Sr. Berni. Desde APROPOBA ya hemos anticipado que esto iba a ocurrir; en Julio del año 2007, en una nota editorial titulada “Festival Nacional de la Frontera Liberada”. Obviamente no fuimos tenidos en cuenta, quizás porque todo estaba pensado para que así ocurriese.

El Secretario de Seguridad, si no le gusta que los ciudadanos opinemos, o que opinemos distinto, o pensemos mal, en vez de agredir sin razón a la fuerza policial, solo para sumarse al coro de difamadores, sería bueno que explique a la opinión pública, a los contribuyentes que le pagamos el sueldo, cuál es la verdadera razón de fuerza suficiente que justifica movilizar a miles de gendarmes, para hacer de inspectores de tránsito en las carreteras del interior del país, o reprimir protestas sociales, o hacer inteligencia, abandonando de manera escandalosa y grosera, como lo hemos visto en televisión, la vigilancia y control de nuestras fronteras, a sabiendas que con tal negligente decisión queda el camino libre para el ingreso de todo tipo de contrabando, como efectivamente está sucediendo, y que obviamente puede incluir drogas, armas y otro material que podría ser utilizado en acciones terroristas.

Finalmente pedirle al Secretario de Seguridad de la Nación, que deje trabajar en paz a quienes, a pesar de todo, son los únicos que hacen –no hablan- de verdad por la seguridad de la gente. Los policías, que sin discursos grandilocuentes ni pomposos juramentos, salen diariamente a realizar decentemente su trabajo; y cumplen, como pocos, con la palabra empeñada, aún a riesgo de sus vidas. Como los demuestra la crónica diaria.

La sociedad más que nunca necesita confiar en las instituciones públicas, como la policía. Necesita ir a las Comisarías y encontrar allí respuestas a sus problemas, a veces contención y confiar en la protección del Estado. Flaco favor le hacen a la comunidad desde el poder cuando irresponsablemente se siembra sospecha o desconfianza sobre los funcionarios que son, nada menos, los encargados de hacer cumplir la ley. Flojo estímulo a las mujeres y hombres de uniforme, a quienes todo el tiempo les estamos pidiendo más y más esfuerzo…

 

Un comentario

  1. Gabriela Martin De Luca

    Pobres mis policías bonaerenses. Yo no se con esos sueldos que ganan, como se animan a salir a la calle a ponerle el pecho a las balas.
    Y por cierto … sería muy mal pensada de mi parte si pensara que Pulti se alineó con la Nación para “apretarle los testículos” a Scioli y su policía bonaerense???
    No habrá un trasfondo político detrás de toda esta paparruchada de la policía municipal?
    Si así fuera, no haría más que confirmar que abusan de la ignorancia del pueblo para desplegar sus propios intereses políticos y económicos. Espero que no sea cierto.

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