Política

Más prostíbulos del juez “Zafatodo”, declarado Visitante Notable por Pulti y Cía

El intendente Gustavo Pulti recibió en su despacho al ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni. Se aprovechó el encuentro para hacerle entrega de la distinción de Visitante Notable que le otorgó por unanimidad el Concejo Deliberante, por una propuesta del concejal de Acción Marplatense, Leandro Laserna.

Del encuentro celebrado el sábado 26 en horas de la tarde (algo bastante inusual) formaron parte, además, el secretario de Gobierno, Ariel Ciano, el concejal Héctor Rosso y la diputada electa, Alejandra Martínez.

Según lo publicado ayer la organización no gubernamental La Alameda denunció que Angélica Duarte, la mujer que le alquiló dos departamentos al miembro de la Corte Eugenio Zaffaroni donde funcionaban prostíbulos, tiene como garante Marcia González. Según esa organización, González a su vez es la inquilina de otras tres propiedades del juez y su garante es Angélica Duarte, en un juego de garantías recíprocas.

Una sexta propiedad de Zaffaroni – en Paraguay 875 – también fue denunciada, pero el juez no lo admite: según su declaración de bienes ante el Congreso, en ese edificio reconoce ser dueño del 1°A, y el prostíbulo señalado funcionaba en el 1° B. Los vecinos aseguran que ambos departamentos están conectados. ¿Cómo se llama la inquilina del 1° A? Marcia González. ¿Quién es su garante? Angélica Duarte.

González en dos de los contratos firmados ante Ricardo Montivero -el administrador del juez- declaró que los usaría como vivienda, sin que al apoderado le llamara la atención. González también sería la titular de las líneas telefónicas de otros dos burdeles, que según la profusa publicidad que inunda Internet, atienden a sus clientes en Rivadavia 6747 9° 89 y Emilio Mitre 722 6° C. El 28 de junio, esos dos inmuebles y un tercero manejado por Marcia, en Zuviría 1089, fueron allanados por el juzgado correccional número 6 y en todos se habría encontrado proxenetismo. Por estas coincidencias, “todo indicaría que la señora Marcia González es una proxeneta que maneja o pertenece a una vasta red de prostitución”, afirman los denunciantes de La Alameda.

El primer antecedente

Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, será denunciado ante la Procuración General de la Nación, que preside Esteban Righi, a raíz de los tres departamentos de su propiedad en los que funcionan prostíbulos. La denuncia estará a cargo de la ONG La Alameda, dedicada a combatir la trata de personas.

Según reveló Perfil.com, Zaffaroni es propietario de un departamento en Vicente López 2217, en el barrio porteño de Recoleta, donde cinco mujeres ejercen la prostitución. Además, posee otra vivienda en Marcelo T. de Alvear 1906, que también funciona como “privado”, como pudo constatar el diario Libre. Luego apareció una tercera propiedad que se le atribuye al magistrado ubicada en Paraguay 877.

Todas las propiedades violan la Ley de Profilaxis (Nº 12.331, artículos 15 y 17), que prohibe poner un inmueble a disposición para facilitar la prostitución, y la Ley de Propiedad Horizontal (Nº 13.512, artículo 6), que obliga a los copropietarios a no poner en riesgo la seguridad del edificio. Además, entra en conflicto con el Convenio para la represión de la trata de personas y la represión de la prostitución ajena, de 1949, al que Argentina adhiere.

La denuncia busca determinar si Zaffaroni es partícipe de los delitos o si conocía que ocurrían en su propiedad. Además, según explicaron desde La Alameda a Perfil.com, la sospecha de un ilícito es suficiente para inhabilitar a un juez de la Corte Suprema, ya que su conducta debe ser “intachable”.

El juez de la Corte Suprema de la Nación Eugenio Raúl Zaffaroni vive en un lujoso caserón del barrio porteño de Caballito. Pero además en el 2000 compró un monoambiente en la exclusiva zona de Recoleta, que hoy está rentado a unos inquilinos que no pasan desapercibidos: allí trabajan tres mujeres que se dedican a la prostitución.

El negocio funciona, según pudo comprobar Perfil.com, en Vicente López 2217, frente al cementerio de Recoleta. El departamento 19 del piso 5º, que figura a nombre de Zaffaroni en el prorrateo de expensas, tiene unos 25 metros cuadrados divididos en tres habitáculos.

Zaffaroni reconoció ante el Congreso que había adquirido ese departamento en octubre del 2000, según indican una resolución de la Cámara de Diputados y el diario de sesiones del Senado del 2003.

Allí “trabajan”, por turnos, dos o tres chicas que cobran 120 pesos la hora por sus servicios. El rubro 59 fue prohibido por un reciente decreto presidencial, pero las prostitutas se promocionan de otra forma: sus “volanteros” reparten anuncios de “caramelitos y masajes 24 horas” en la zona y en los mismos departamentos del edificio.

Perfil.com se comunicó telefónicamente para comprobar las “ofertas” disponibles y se acercó hasta el edificio. “Zaffaroni tiene este departamento hace unos 10 años, pero él no aparece nunca“, contó un vecino que pidió mantener su nombre en reserva. “Hace cuatro años que trabajan prostitutas, pero en los últimos dos meses llegaron éstas que traen problemas”, agregó.

La profesión más antigua del mundo provoca quejas de los vecinos: los clientes entran y salen a cualquier hora, hacen ruidos molestos y dejan inseguros al resto de los residentes. “Puede entrar cualquier persona, el otro día vi cómo ayudaban a entrar a un lisiado en silla de ruedas”, comentó a Perfil.com otro vecino que también pidió anonimato. “A veces se confunden y quieren entrar a otros departamentos”, sostuvo.

“Una vez llamamos al 911, vino la Policía y dijeron que las chicas tenían permiso del gobierno porteño, cualquier cosa”, afirmó el vecino. Si bien Zaffaroni no visita el edificio, los residentes cuentan que le reclamaron a una de sus abogadas, que prometió desalojarlas en varias ocasiones. Pero el negocio sigue funcionando.

Había sido nombrado por Jorge Rafael Videla

Al debatirse en 2003 en el Senado de la Nación el otorgamiento del acuerdo a la propuesta del Poder Ejecutivo de designar a Zaffaroni para integrar la Corte Suprema de Justicia, el senador radical independiente Rodolfo Terragno dio su voto negativo aduciendo que el propuesto había sido nombrado juez por Jorge Rafael Videla, que había jurado por el Estatuto del Proceso.[

]Otras de las objeciones fueron que según el informe de la AFIP del 6 de agosto de 2003 adeudaba 94 aportes mensuales completos y 18 parciales de aportes previsionales (Régimen de Trabajadores Autónomos[…].

También se lo objetó porque había omitido bienes y cuentas bancarias en el exterior en varias declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción cuando era titular del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi)

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Otra objeción del senador Terragno fue que entre 1976 y 1983, en 27 casos de desaparición de personas en que se presentaron habeas corpus en su Juzgado, Zaffaroni rechazó la acción y remitió las actuaciones a la Cámara del Crimen de la Capital Federal o al Juzgado de Instrucción que fuera competente de la provincia de Buenos Aires, para que se investigase la privación de la libertad.


También se señaló que en 1980 en su libro Derecho Penal Militar sostuvo que en determinadas circunstancias, como ser un “hipotético estado de necesidad” en el que sucediera la “desaparición de cualquier autoridad o siendo incapaz la que resta”, un grupo militar podía “usurpar justificadamente la función pública.

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