Opinión, Portada

MALVINAS: De 1982 a la fecha ha sido usada como para un roto con un descosido

En el mismo año de la toma, el gaucho Rivero nacido en Concepción del Uruguay y llevado a poblar a esa Isla por el que era gobernador argentino de la misma Luis Vernet, encabezó junto con otros siete compañeros gauchos y charrúas una rebelión que provocó la muerte del Gobernador inglés y de algún otro funcionario de los que fueron sus invasores, hasta que fueron detenidos y llevados a juzgar en Inglaterra, donde paradójicamente fueron absueltos por haber ocurrido el hecho fuera de los dominios de la corona. Aquí no cabe duda que lo del gaucho Rivero, fue un sentido acto patriótico incentivado por el cariño de su corazón y que lo realizó desde la soledad inspiradora del amor a la isla, que de último era su tierra.

 También un 28 de septiembre de 1966, un avión de Aerolíneas Argentinas fue desviado por un comando compuesto por 18 jóvenes nacionalistas liderados por Dardo Manuel Cabo, de los cuales 17 eran varones y una sola mujer llamada María Cristina Verrier. También vale recordar que a este grupo lo acompañó Héctor Ricardo García ex dueño del Diario y del Canal Crónica, como también vale recordar que a esta acción se lo llamó Operativo Cóndor.

 Es interesante recordar que este grupo puso banderas argentinas y tomó como rehenes al Jefe de Policía de la Isla y algunos marines, además de hacer oficiar una misa en castellano dentro del avión que les daba albergue, por un cura católico que estaba al frente de la iglesia de nuestro credo en la isla. Los argentinos fueron intimados por el Gobernador inglés y a los tres días en función de su inferioridad numérica y falta de víveres, arriaron el pabellón argentino y se rindieron. Es importante tener en cuenta que en ese momento en Malvinas no había más de 130 habitantes británicos.

Estos 18 jóvenes, que en realidad fueron 19 con la inclusión de Héctor García, más allá  del juicio de valor que se pueda tener sobre su actitud, fueron motivados por un sentimiento nacional y pusieron su cuerpo y sus convicciones al servicio de su motivación.

En 1982 el Gobierno Militar al mando de Leopoldo Galtieri, en la motivación de salvar al llamado proceso militar, trata de tocar la fibra íntima de los argentinos generando el desembarco en Malvinas y logra llenar la Plaza de Mayo el día 30 de mayo en adhesión a esta acción, en pleno deterioro del gobierno del proceso militar. Como síntesis podemos decir como lo hace un dicho popular, que Malvinas fue usada al igual que el simbolismo del dicho: nunca falta un roto para un descosido.

Oh casualidad, en estos días que al país le toca vivir un hecho como el de Schoklender-Madres de Plaza de Mayo, que realmente conmueve a la opinión pública y por ende a la política, más allá del juicio de valor individual que cada uno tenga del mismo, un gobierno nuevamente pone a Malvinas arriba de la mesa de los hechos, no en hipótesis de guerra, pero sí como recordatorio quizás emotivo y porque no con intenciones distracción.

Pareciera ser que esta vez no cometimos el error del caballo de tropezar dos veces con la misma piedra y no fuimos útiles para encontrar el descosido para el roto, más allá de la oratoria instigadora que nos propusieron desde la más alta jerarquía.

Esperemos que alguna vez alguien genere una política de Estado compartida por todos los partidos políticos y por todos los argentinos para recuperar Malvinas  y no que siga siendo usada como desde 1982 para tapar un roto con un descosido.

   

J.R.L.

(Especial para mdphoy.com)

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