Carta de Lectores, Opinión

Las mentiras arslanianas…

Funcionarios de gobierno, dirigentes políticos y militantes de algunas organizaciones, han afirmado públicamente:

“El grado de autonomía casi total y la falta de controles y conducción ha llevado a que hoy la policía Federal y la policía bonaerense sean parte del problema en vez de ser parte de la solución…”

Este mismo discurso hace ya años que viene siendo repetido como una verdad absoluta e invencible, y forma parte del amplio repertorio de falacias que esgrimen algunas organizaciones donde anidan -entre honorables profesionales- ex terroristas y sus simpatizantes; y de donde permanentemente surgen ideas que solo conducen a fomentar rencor y más división entre los argentinos. Nunca nada que sea sinónimo de construcción, de unión, de paz.

Lo tristemente lamentable es que un gobierno, en el que mucha gente depositó su confianza, que se jacta de defender los derechos humanos, termine haciendo propia semejante mentira, y que con la excusa de querer superar la consecuente crisis de inseguridad que caprichosamente atribuyen a una supuesta “autonomía policial” o “autogobierno policial”, pretendan reimplantar programas y prácticas ya fracasadas probadamente por más de diez años; en parte porque fueron construidas a partir de flagrante y escandalosas violaciones a derechos humanos en perjuicio de los ciudadanos policías, como lo fue todo el programa que la provincia le “compró” a esas organizaciones y ejecutó el Dr. León Arslanián. Pero claro, como esas violaciones de derechos fueron perpetradas en contra de policías, todo el mundo político miró para otro lado…

Todos sabemos que la verdad de esta movida tiene otras motivaciones.

La policía de la Provincia de Buenos Aires jamás tuvo autonomía. Como las demás reparticiones públicas tuvo y tiene leyes sancionadas por los representantes del pueblo que regulan su funcionamiento. Y como lo expresa la ley, es una institución civil y sus miembros somos civiles armados por la sociedad. Estuvo sí más jerarquizada; y sus miembros, en el cumplimiento de la misión, tenían más atribuciones que ahora. Eso era antes de diciembre del año 1987, en que la fuerza fue intervenida. Prácticamente desde ese momento ya comenzó a operarla el equipo de “expertos”, los “moralizadores”, los “puros”, los “decentes”, los profesionales civiles al mando de León Arslanián, secundado entre otros por Marcelo Saín y Arias Duval, que con una breve interrupción durante la gobernación del Dr. Carlos Ruckauf, hizo y deshizo a su gusto con la fuerza policial y todo el sistema de seguridad de la provincia durante casi diez años.

Ya conocemos el resultado. Una fuerza policial, la más numerosa del país, la policía del primer estado argentino, absolutamente desguazada y anarquizada; con sus efectivos desmotivados y desacreditados. Y un baño de sangre sin precedentes en los anales de la delincuencia común, a manos de malvivientes agrandados, ensoberbecidos por la sobreprotección que les brindó las reformas judiciales y procesales, también inspiradas desde los mismos lugares de influencia, y que los bonaerenses aún estamos pagando.

Repito, la policía nunca fue autónoma y no podría serlo en una democracia. La conducción operativa de los policías, en lo atinente a la misión policial exclusivamente, era ejercida por oficiales de carrera que disponían y deben disponer, de un margen de discrecionalidad para una mejor aplicación de la experiencia en este oficio -donde la vida del personal está en juego en cada  actuación-, y de los conocimientos adquiridos en los institutos de formación policial. Pensar en otra forma de conducción policial es ilógico. Sería como designar un Maestro Mayor de Obras como Jefe de Cirugía de un hospital; un policía al mando de un transatlántico…..o un Ingeniero Agrónomo como Ministro de Seguridad!

Las prueba de que es mentira cuando dice que la policía es autónoma:

1.-La ex Jefatura de Policía desde el año 1998 se denomina Ministerio de Seguridad; su titular es un civil Abogado y lo secunda un numeroso grupo de civiles profesionales en las distintas áreas de la fuerza policial;

2.-La Dirección de Asuntos Internos, responsable de investigar a los policías no depende del Jefe de Policía, es un organismo extrapolicial dependiente de la autoridad política;

3.-Los funcionarios de policía, a partir de 1998, no son más Instructores de sumarios ni jefes de las investigaciones. Esta actividad es ahora realizada y dirigida por los distintos Agentes Fiscales…

4.-Los planes estratégicos contra el delito son elaborados por supuestos especialistas civiles del gobierno…

5.-Toda actuación o procedimiento policiaco es examinado por los Agentes Fiscales y por los Jueces de Garantías.

6.-Los Intendentes en muchas ciudades del interior son Jefes de Policías Comunales, por lo tanto responsables de su funcionamiento.

7.-En toda la provincia existen Foros de Seguridad, por medio de los cuales los vecinos participan en el control policial…

8.-El personal para ascender de grado es seleccionado por los profesionales civiles del ministerio…

Además…

-El virtual Jefe de Policía, funcionario de carrera de una institución civil, no hace ni deshace absolutamente nada sin previo conocimiento de la autoridad política.

-Los Consejos Deliberantes de cada municipio, son observadores permanentes del trabajo policial.

-Los Organismos de DD.HH que vigilan y denuncian el más mínimo atisbo de exceso policial…

-La prensa, que a menudo se preocupa más de cómo actuó el policía, que del hecho acaecido por más grave que fuere…

-Algunos dirigentes políticos que cuando no denuncian, gestionan traslados de policías, ascensos de amigos o servicios preferenciales…

¿De qué autogobierno hablan…?

Además de mentiroso el discurso sobre el que se pretender reinstalar el programa de Arslanián, es de una hipocresía total que sea patrocinado por el CELS, por cuanto los primeros y fundamentales ocho (8) puntos señalados anteriormente y que aún están vigentes, fueron medidas implantadas durante la gestión de León Arslanián y forman parte del mismo programa, elaborado por algunos de sus miembros y que ahora denuncian como de “autonomía o autogobierno”…

También se ha dicho que “…la policía es parte del problema en vez de ser parte de la solución…” Lisa y llanamente una infamia típicamente arslaniana. Una bofetada al sacrificio de los policías que trabajan por la comunidad día y noche, a los heridos y a los familiares de los caídos. La policía de la Provincia –y también la hermana Federal- consecuencia de la nefasta gestión de Arslanián, ha aportado, cada año, docenas de vidas de entre sus filas, en una desigual lucha contra la delincuencia. Son los policías, aún con sus errores, los únicos que verdaderamente se juegan literalmente la vida en el cumplimiento del deber, y ahora tienen que enterarse que según el propio gobierno nacional, “son parte del problema y no de la solución…” ¡Hay que ser muy mala gente para exhibir tanta deslealtad…!

En estas horas León Arslanián recorre cuanto medio de prensa puede, tratando de explicar las supuestas “bondades” del siniestro y fracasado experimento que llevó a cabo a costa de cientos de vidas de bonaerenses. Habría que recordarle al ex Ministro Arslanián que durante la vigencia de su engendro, a partir de diciembre de 1997 y hasta la fecha que se padecen sus secuelas, con el Ministerio de Seguridad en manos de “especialistas civiles”, se registraron hechos graves y bochornosos, algunos de los cuales –y solo algunos- citaremos a modo de ejemplo:

El 17/9/1999, la masacre de Ramallo que estuvo a cargo del flamante Ministro Dr. Osvaldo Lorenzo que lo había reemplazado días antes al mismo Arslanián quién, al irse, se ufano de haberle dejado a su sucesor, entre otras cosas, un grupo especial de operaciones preparado por los “expertos civiles” de “la nueva policía” como le gustaba decir; el mismo grupo que pocos días después intervino en el fatídico hecho de Ramallo cuyas consecuencias todos conocemos.

El 26/6/2002, personal policial actuando según la “excelente organización horizontal y la eficiente preparación” por parte del equipo de civiles que había designado Arslanián  produjeron la muerte de los militantes Kosteky y Santillán.

El 14/8/2007, próximo a finalizar el Dr. Arslanián la 2da. Etapa de su gestión, con 9 años de vigencia sus métodos, nuevamente personal policial, que habían ingresado conforme a la “cuidadosa selección” y con la “profesionalización” característica de su programa, secuestraron por encargo, y asesinaron al joven abogado Cristian Vázquez de Monte Grande.

El 19/2/2008, un grupo de policías, compuesto por Jefes y oficiales seleccionados y ascendidos por el ex ministro Arslanián durante su período,  en el interior de una dependencia policial del Gran Bs. As., imbuidos de la “excelencia de su programa de formación”, que ya llevaba 10 años de práctica, realizaron una “ejemplar” orgía erótica en la que se publicaron fotografías de mujeres, presuntamente prostitutas, semi-vestidas con prendas de uniforme, junto a los efectivos en poses y actitud que nada tiene que ver con lo que debe ser la formación de un policía.

El 14/11/2009, y durante muchos días siguientes, se produjo el sonado caso de la familia Pomar. Toda la investigación desde el primer minuto de la desaparición de esta familia, estuvo al mando del Secretario de Investigaciones, el Dr. Paúl Starc, un civil como prefiere el ex ministro, y sus amigos, quién haciendo gala de un formidable desconocimiento y de sus pésimas condiciones de mando para conducir el operativo, produjo uno de los mayores bochornos, que obviamente endosó a la cuenta de los policías, quienes hasta el día de hoy desfilan por los tribunales cargando sobre sus espaldas la responsabilidad que fue de este señor.

¡Si algunos de los políticos y dirigentes que opinan de seguridad, en lugar de difamar y mentir, pusieran lo que hay que poner en el desempeño de sus funciones, nada mas que el 10% de lo que ponen los policías diariamente en la calle, para cumplir con el compromiso con la comunidad, es decir con la palabra empeñada, que distinta sería nuestra patria!!! Pero no. Por qué lo único que les interesa, verdaderamente, es ganar las próximas elecciones…

La verdad hay que decirla. Y La verdad es que los distintos gobiernos de la provincia de los últimos doce años, la mayor parte de ese tiempo con mayoría legislativa, y con apoyo opositor, no han sabido o no han querido elaborar una política de seguridad eficiente. Empezando por Felipe  Solá. Se han dedicado a destruir la institución policial, a maltratar todo el tiempo a sus miembros y a repartir culpas; menos ponerse a trabajar seriamente en esta materia, que es cumplir con las obligaciones para las que se los ha elegidos.

Y en honor a la verdad, debemos aclarar que solamente a partir del gobierno asumido en diciembre de 2007 se ha advertido un compromiso real por encontrar solución a la crisis de inseguridad, instrumentándose  desde el Poder Ejecutivo y desde la Presidencia de la Comisión de Seguridad del Senado, algunas medidas que intentan reparar parte de los daños causados en la policía y en la justicia por la fracasada gestión del Dr. León Arslanián, como la acaba de calificar el Gobierno de la Provincia en la persona del Sr. Jefe de Gabinete, lo cual valoramos positivamente  porque no es la primera vez que las actuales autoridades responden públicamente a las mentiras del ex ministro, que siempre son injuriosas hacia los policías.

Pero también debemos reiterar que el actual gobierno aún siguen sin atender las necesidades elementales de los trabajadores policías, como es la urgente actualización salarial en blanco, la habilitación de una mesa de discusión salarial de los policías, la mejora en la cobertura de los servicios sociales, más el equipamiento y entrenamiento de verdad para el riesgoso y difícil trabajo policial. Para que no se repitan casos como el de Ramallo, Monte Grande, José León Suarez o Baradero.

Mar del Plata 27 de Febrero de 2011

Jesús Evaristo Scanavino
Comisario
Secretario de Organización de Apropoba
[email protected]

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