Arte y Cultura, Teatro

La inmovilidad como reflexión

Parte de un proceso de investigación teatral, surgió Horacio o la inmovilidad, una obra que expone a la falta de movimiento como uno de los peores males sociales. La obra llegará en una única presentación en la ciudad, hoy desde las 21:30 en El club del teatro (Rivadavia 3422).

Esta pieza de Gabriel Penner pertenece a un grupo de trabajo enmarcado en el Grupo Icono Teatral de Vicente López. En ella actúan María Paula Compañy, Santiago De Belva, Carolina Graff y Manuel Jorge Barreiro, bajo la dirección de Silvia Piccoli.

Horacio y la inmovilidad fue presentada en 2010 en la muestra internacional de las artes escénicas Movimiento continuo de Bogotá, en Colombia, y también en la muestra internacional perimetral de Ciudad de la Costa y Las piedras, Uruguay.

Como se indicó, la pieza es parte de una investigación teatral en la que el lenguaje corporal y el texto poético conforman en sí mismo la puesta en escena. Aquí, Horacio ha tomado una decisión radical: no prestarse al movimiento. Esta toma de posición genera un conflicto en la relación con los otros.

Al respecto, el diagnóstico es tajante: la inmovilidad es una enfermedad social que atenta contra el sistema, perturbando la normalidad. El personaje responde: “la premisa es detenerse para tenerse de”, sentenciando una insistencia existencial que limita con lo absurdo. La inmovilidad es un camino para indagar lo propio.

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