Carta de Lectores

La Columna Retorcida 4

LA-MAFIA

¿Qué era lo de “Escolisiando”?

No busquen en ningún diccionario. En realidad fue un juego que me permití en las 3 primeras entregas. Así, en este “Cambalache” de un Siglo XX, tan interminable que no parece de 100 años, “inventamos” una palabra, tomando, por un lado, escoliosis, que es el desvió de columna por lo cual nuestra postura física aparece torcida, según el grado del problema. Por el otro, como hay tanto en juego en esta timba, fuimos al lunfardo para encontrarnos con “escolazo”, “escolaseando”. De ahí esta mezcla rara que no deseaba institucionalizar una nueva palabra, simplemente pretendía llamar la atención para tratar de sumar y ver si nuestra columna se corrige, o mejor dicho, la retorcida realidad.  Y aquí vamos entonces con la versión Nº 4.

Y Hablando de Palabras: sustentabilidad

Algunas truchas desaparecen ya que así debe ser y otras muy demostrativas y necesarias se olvidan y el concepto se pierde. Sustentabilidad tuvo su momento de auge. En los discursos la palabra iba y venía por aquí y por allá. Una aproximación a su significado nos lleva a tomar un concepto, el equilibrio justo entre lo que debemos hacer hoy con visión sostenida en el mañana. Ahora parece que como el futuro es comprometido por no haber hecho políticas sustentables, la palabra fue. Hace unos días, la presidente pidió a los trabajadores y empresarios, “inteligencia”. Aseguró que “a este modelo es necesario sostenerlo y ayudarlo entre todos”.

Por mi parte considero que este modelo amerita un gran debate. Se habla de trabajo y gana la irresponsabilidad de funcionarios que no logran ponerle el cascabel a ese gato (¡pobre gato!) que explota, que negrea, que se pone de acuerdo con sindicalistas para acordar pagos no remunerativos. He leído sindicalistas que a partir de un nuevo acuerdo dicen que luego se “blanquea” y si se blanquea saben que lo que aceptaron es negro. En una gran hipocresía, hay un absoluto reconocimiento de una forma que desvía el discurso que aplauden en la idea pero no en los hechos. En consecuencia, la sustentabilidad de un modelo que habla mucho de derechos humanos, tambalea en el contenido real de algo que es elemental para vivir con dignidad y como humanos, con derechos que no sean bastardeados.

En síntesis, los hechos deben darle sustentabilidad a las palabras ya que si no es así las mismas expresan una mentira más, en una especie de escuchame pero no me mires. Sobre todo esa riqueza lograda por sobre la pobreza de los demás, la  que se trata de esconder bajo la alfombra la que se pisa y camina con total desprecio de lo que se puso debajo, con una “inteligencia” que apunta al bienestar de algunos y no al de todos.

 

Una Familia con Poder y Excesos

Y hablando de sindicalistas… La familia Moyano (Hugo), tiene referentes aquí y allá. Uno de ellos, Pablo, ante un conflicto muy serio de camioneros con la municipalidad de Quilmes, no descartó la posibilidad de que hubiera muertos. Su padre trató de explicar y bajar el nivel de esas declaraciones. No alcanza. Cada uno debe estar atento cuando se abre la boca y no instigar equivocadamente a una violencia que sufre en demasía la Argentina. No fue calma tampoco la actitud de la hermana del jefe de la CGT, Eva, diciendo en el Concejo Deliberante local, en tono de amenaza que “vamos a hacer la cosa a lo camionero”.

Estaba referido a la pretendida desafectación del chalet de Santa Fe y Falucho, tirándolo para la ampliación del hotel del gremio. El mismo fue adquirido por el Sindicato de Camioneros cuando ya había sido declarado patrimonio. Ahora se pretende desconocer esto. Mar del Plata necesita mantener una identidad que se le ha estado negando históricamente destruyendose lo que venga.

Creo que aquí también debería actuar el referente mayor de la familia. El lugar se puede mantener e incorporarlo así al hotel. No existe una negativa a la posibilidad de los camioneros de vacacionar, pero hay un bien mayor y principal, respetar Mar del Plata y sus mandatos. Hasta con un hijo, Facundo, que tendría pretensiones de intendente, me parece Hugo que hay que poner la casa en orden (y esto va en varias direcciones), sobre todo teniendo tanta presencia en la ciudad. Si es así, los marplatenses, agradecidos.

MIGUEL TOSCANO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*