Ciudad, Información General

Falleció Victorio Casa en el Sanatorio Belgrano

Francisco Victorio Casa murió finalmente este jueves a causa de una larga enfermedad. Por error, Clarín había informado en su edición de hoy el fallecimiento, que fue confirmado desde San Lorenzo y luego desmentido.

 

Victorio Francisco Casa murió este jueves a las 18.20 en su Mar del Plata natal. Clarín había informado en su edición de hoy el fallecimiento del ex wing izquierdo, una información que había confirmado el club San Lorenzo y que luego desmintió. Sin embargo, la peor noticia llegó y Casa se fue a los 69 años, y en su adiós pidió no ser velado.

A pesar de que muchos no lo vieron en acción, su nombre emociona a todos aquellos que tienen el corazón pintado de azulgrana fue integrante del recordado equipo de los Carasucias.

Wing izquierdo por naturaleza (“Yo era muy gambeteador, goles no me gustaba hacer”, admitió alguna vez), Casa llegó a San Lorenzo a los 15 años. Su debut ocurrió en 1962, pero habría que esperar un par de años más para ver su mejor versión.

Pícaro, atrevido y desfachatado (dentro de la cancha y también fuera), su vida tomaría un camino inesperado el 11 de abril de 1965. Aquel día, con 21 años, detuvo su auto frente a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y, de repente, un centinela comenzó a dispararle. “Sentí el ruido de la ametralladora. Cuando me vi, no tenía la mano. Seguí con el auto hasta Libertador. Un tachero me reconoció y me llevó al Pirovano”, relató luego.

“Casita fue un grande y de no haber mediado aquello, hubiera sido más grande todavía. A veces me daba vergüenza gritar un gol mío porque él se pasaba a cuatro o cinco tipos, los dejaba tirados y me la dejaba servida. Fue un grande con todas las letras”, lo describió su compañero Héctor Veira.

Lo cierto es que tras ese confuso hecho (él nunca se interesó en saber quién le había disparado), Casa perdió el brazo derecho, aunque no perdió las ganas de continuar jugando al fútbol. Eso sí, verlo desde afuera era otra historia: “Al fútbol no voy, nunca fui. Si me invitaban a ver al Santos de Pelé y no iba, ni el Bambino, ni Doval… No nos gustaba”, aseguró el propio Casa.

 

A poco más de 40 días de haber sido operado, volvió a jugar para San Lorenzo. “La fuerza que él tuvo sirvió para darle ánimo al grupo. No se entregó en ningún momento”, aseguró Roberto Telch, otro de sus compañeros.

El trato del resto del plantel no cambió, sino todo lo contrario. Fiel al manual Carasucia, el Bambino Veira le escondía la prótesis o le pasaba la pelota para que hiciera los laterales… Hubo venganza, también: “Ellos me tomaban el pelo, pero yo se las hacía. Al Bambino un día le tiré toda la ropa a la pileta”, contó Casa. En 1966, tras 72 partidos jugados y 5 goles convertidos en San Lorenzo, pasó a Platense, y más tarde fue a probar suerte a Estados Unidos. Finalmente regresó a Mar del Plata en 1971, donde agotó sus últimos cartuchos en Quilmes. Luego, con el retiro, la pelota pasó a un segundo plano.

 

 

 

 

 

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