Jorge Elias Gomez, Opinión, Política

Entre la sodomización y los traidores seriales

A Gustavo Pulti le vinieron a marcar la cancha ni bien se produjeron la interna radical y la foto de los anti K, enrolados dentro del P.J. disidente. “Vamos a tener un intendente peronista” dijo CFK en el Teatro Auditorium hace tres años. Pulti no lo es, pero se ha mimetizado, por necesidad y obligación en un excluyente soldado de Balcarce 50.

Nadie tiene todo atado, pero las definiciones se aproximan. Como siempre se desatarán implacables pujas internas, por un lugar, un casillero que aseguren cuatro años. La amplitud de las pretensiones, siempre desborda, nunca hay conformidad.

El oficialismo no tendrá lugares ni para la propia tropa, que quedará muy disminuida por los compromisos que en pos de gobernabilidad, debió aceptar el intendente.

Carlos Kunkel, un operador K de inobjetable influencia, desembarcó (una vez más) para meter la cuchara en las listas de este gobierno kirchnerista. Kunkel se sentó en los sillones del despacho junto a Horacio Tettamanti y Osvaldo Lalanne, como para ir sacando conclusiones.

El agradecimiento de Pulti no sólo llegó en el reconocimiento para ser elegido como intendente, sino que se prolongó con la ayuda para su gestión, sin la cual el panorama de su gobierno sería menos ostentoso, más incierto y penoso, si tenemos en cuenta que a pesar de todo lo que ha recibido se encuentra cerca de un colapso económico.

Es un claro ejemplo de sodomización política de hecho, es el intendente que necesita el kirchnerismo y construyó a fuerza de la billetera, también una cuestión de fondo por la cual vota y se pronuncia el ciudadano marplatense. A un año y monedas de las elecciones, la nacionalización de las mismas, será decisiva para la suerte de los candidatos. Cómo será la tracción y cómo se despegará el oficialismo municipal de temas como la inseguridad, inflación, corrupción y baja calidad institucional, que hoy ha comenzado a hostigar en el Congreso de la Nación a un gobierno que exhibe síntomas de pseuda recuperación.

Kunkel no vino a saludar, sino a ganar más espacios para su gente. Para cumplir Pulti deberá relegar a su gente y contener las ansias de reelección. Es muy probable que su aspiración de repetir el mandato lo deje más expenso a incumplimientos, que no significarán problemas, ya que los ha absorbido sin mayores traumas o escrúpulos.

¿Qué lugares habrá reservados? ¿Quiénes irán por otro turno? ¿Acción Marplatense será fagocitada por cuadros ajenos? ¿Cuáles serán las condiciones? ¿Hasta dónde llegarán las presiones? ¿Hará falta otra Plaza Mitre con 1.000.000 de litros de agua perdidos?

Pulti habita en una olla a presión, que lejos está de descomprimirse. El remanso de Sudáfrica puede durar unos días, o a lo sumo un mes más, pero luego las demandas y los reclamos alcanzarán un nivel inusitado.

Y esto sólo es el reflejo de los sectores propios. La oposición con problemas similares de armado lo tendrá como blanco fijo. A pesar que la agenda de los mega temas aparece como resuelta, una carta de inestimable valor, hay desprolijidad, impericia y hasta irresponsabilidad en el manejo de la cosa pública. Puntualmente el festival de las horas extras y de las finanzas estranguladas.

La interna radical no dejó más fortalecida, a quien hoy por hoy, aparece como su más firme contrincante, Vilma Baragiola. Acompañó al sector de Julio Cobos, y si bien al término de la rueda, puede ser beneficiada por un arrastre anti K, se ha quedado con menos margen para negociar. En el radicalismo habrá prioridad para fortalecer el Acuerdo Cívico, pero los seguidores de Julio Cobos encontrarán todas las sillas ocupadas. Hoy están afuera de cualquier discusión seria, por más inclusión que se declame, una razón muy elemental los excluye; el avance de quienes apostaron a una fórmula que nada tenga que ver con los socios de Kirchner en el pasado. La 125 y la crisis con el campo, sólo fueron una coyuntura muy puntual, y nadie edifica una candidatura por un voto que celebró gran parte de la población. Ese fue el techo de Cobos, un candidato cuando no había candidatos.

¿Quién puede acompañar otra aventura de Daniel Katz? Conspiró contra Aprile, rompió con la UCR, rompió con Kirchner, y ahora fogoneó la interna para volver a romper. Está en la lista de los traidores seriales de la política argentina. Cuando se implora por la honestidad política, la credibilidad, la unión y el consenso, Katz y su grupo nada pueden ofrecer que despierte la confianza tanto de radicales como de independientes.

Finalmente Pulti quedará en la mira de los peronistas disidentes, quienes también pretenden dejar atrás frustraciones y decepciones. Por estas horas “Fefe” Gauna quedó en el ojo de la tormenta, pero no deberá extrañar que otro tanto ocurra con Horacio Tettamanti, Mario Dell Olio, Alejandra Urdampilleta, Carlos Bruzzeta, Héctor Martínez y peronistas que hacen de la militancia un traje a medida a sus propósitos personales. Habrá que andar con casco por las inmediaciones de la Gran Manzana. La agitación y las campañas que ya han comenzado, recomiendan ser precavidos. Serán convulsiones las que abundarán en torno al Palacio.

El peronismo disidente viene de una caída, que no fue tropezón. Errores estratégicos que viene acumulando, elección tras elección, sin recuperación y sin candidatos. Ya la apuesta se ha desvalorizado, ha perdido la iniciativa y los enclaves del poder no los tienen en cuenta. No hay renovación y es más de lo mismo, o de los mismos (lo cual es peor), desacreditados y sin chances de recuperación inmediata. Duhalde, Solá, De Nárvaez, Das Neves, Rodriguez Saá, son la consecuencia de una dinámica, son una frase de “candidato único”, que tiene que ver más con una expresión de deseos, que con convicciones. Es muy posible que este sexteto termine como el trío Macri-Solá-De Narváez, siendo solistas y sin orquesta. O acaso Aníbal Fernández, Pampuro, Randazzo, Díaz Bancalari, etc. no recorrieron la misma ruta. Ya están buscando pista para ser más funcionales a los K y no perder poder dentro del magnánimo espacio del Movimiento Nacional Justicialista.

Jorge Elías Gómez
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Un comentario

  1. De Katz no me hablen, se dedica a conspirar y ahora como diputado está haciendo lo mismo, es raro que no sea peronista, por su propia ambición volteó a gente HONESTA como es Aprile (que no necesitó bajarse los pantalones para hacer una buena gestión) para ocupar su lugar y servirse de él. También lo siento por Pulti que, a punta de pistola, debió bajarse los pantalones ante los K ¿o lo del caño maestro un finde largo fue por desgaste? Vaaammooossss!!! Hay gente que no merece ser marplantense ni argentino.

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