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… el regalo de papá

Mike Jones con penetración y lanzamiento en suspensión. En el tercer cuatro, marcó puntos clave. (Foto: David Pafundi)
Mike Jones con penetración y lanzamiento en suspensión. En el tercer cuatro, marcó puntos clave. (Foto: David Pafundi)

Como es costumbre, como viene pasando últimamente, Peñarol se quedó con el clásico de la ciudad. Aunque fue distinto a los derbis anteriores. Porque el trámite del juego fue equilibrado en los primeros tres cuartos y recién se definió en el último. A pesar del gran esfuerzo de Quilmes por mantenerse en partido, entre Mike Jones y Leo Gutiérrez se encargaron de sepultarles las esperanzas de triunfo. Triunfo que terminó con un resultado ajustado, 93 a 87,  después de dos triples Tricolores en los segundos finales. Ahora, los de Sergio Hernández se verán las caras con Sionista de Paraná en una de las semifinales del Súper 8.

Dentro de un cálido ambiente tribunero, el arranque del encuentro mostró al Milrayitas un poco mejor. Con Sebastián Rodríguez (5 puntos) y Leo (7) embocando desde dos y tres, y con buena participación de Martín Leiva (6)  en la zona pintada, los locales empezaron a construir su camino victorioso. Sin embargo, de las manos del debutante Robert Mc Kiver (9) el Cervecero no le perdió pisada y encima pasó a comandar el marcador en el final del cuarto: 23 a 22.

En el siguiente, una ráfaga letal de Sebastián Vega (9) con tres triples consecutivos le permitió dejar otra vez a su equipo al frente del goleo. Por el otro lado, los de Esteban De la Fuente repartieron sus puntos pero con Facundo Piñero como máximo encestador (5). Como ocurrió en los primeros 10 minutos, la diferencia fue la mínima, pero esta vez para Peñarol: 40 a 39.

Al regreso de los vestuarios, y luego del baile de las “Peñadance”, el Tricolor se encendió y clavó un parcial de 7-0 (46 a 40) con Mc Kiver como puntal. Ahí mismo, comenzó a aparecer Nicolás Romano (de gran noche con 20 puntos) y ayudar al base en cada avance visitante. Pero Peña es Peña y no se dejó maltraer para nada. Mike Jones tomó la lanza y con sus 13 unidades en ese tramo volvió a poner arriba a su conjunto: 64 a 60.

En el último cuarto, el escolta norteamericano siguió en su buen andar y encaminó a una victoria cómoda que a falta de cinco minutos por jugar, la ventaja era de 10. Quilmes, con ráfagas del base extranjero (bien para definir, flojo para armar ofensivas), con destellos de Romano y con apariciones discontinuas de López, se desinfló en el final. Y además, contó con un Assie desconocido, tibio en ataque como en defensa. Algo para nada habitual.

Por eso, y porque parece que la paternidad de Peñarol es cada vez más grande, el Cervecero cerró un año oscuro, con seis derrotas al hilo ante su clásico rival y con siete caídas contando los partidos de Liga. Como contrapunto, los Milrayitas semifinalistas del Súper 8 y con una nueva alegría ante su acérrimo oponente.

Síntesis:

Peñarol _ 93

Sebastián Rodríguez 10; Mike Jones 24; Marcos Mata 4; Leonardo Gutiérrez (x) 21 y Martín Leiva 11 [FI] Raymundo Legaria 0; Sebastián Vega 12; Alejandro Diez 4; Facundo Campazzo 2 y Alejandro Reinick 5.

DT: Sergio Hernández

Quilmes _ 87

Robert Mc Kiver 25; Esteban López 9; Juan Cangelosi 9; Nicolás Romano 20 y Brice Assie 14 [FI] Leonardo Peralta 3 y Facundo Piñero 7.

DT: Esteban De la Fuente

Parciales: 22-23/ 40-39/ 64-60 y 93-87.

Árbitros: Pablo Estevez; Juan Fernández y Fabrizio Vito.

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas, MdP.

Por Maxi Ibáñez
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