Ciudad, Opinión

El Gobernador Daniel Scioli y la tormenta perfecta…

Nada le está resultando fácil, todo es adversidad. Vientos cruzados, oficialistas y de los otros, arremeten sin cesar y ponen riesgo el avance de su embarcación, que ya está empezando a hacer agua por todos lados.

¡Ni siquiera pudo contestarle al Ministro de la Corte Suprema de la Nación que trató a su policía de golpista y de ser corrupta con la tolerancia de los políticos…!   

Otro de los embates letales que lo asedian demás de los vientos, es la inseguridad. La maldita inseguridad, que crece, avanza y golpea una y otra vez, como enorme marejada. Ese presente griego que el ex gobernador Felipe Sola y su ministro de seguridad León Arslanián, supieron dejarle como para que se entretenga.

Extenuado por el esfuerzo, nuestro piloto empezó –por lo que se ve- a dar manotazos desesperados tratando de evitar lo que parece ser un probable naufragio. 

Su lucha desesperada se asemeja a la tragedia de Billy Tyne, el personaje encarnado por George Clooney en el ya célebre film “La Tormenta Perfecta”, quién al mando del barco pesquero Andrea Gail, es sorprendido en plena faena por una tormenta terrible y destructiva.

La diferencia es que Billy Tyne en la película buscaba desesperadamente mejorar la mala racha y llenar las bodegas de peces. Mientras que el piloto de esta tormenta -Daniel Scioli – busca llenar las urnas con sus boletas, sin analizar detenidamente y advertir que no todas las acciones que ordena le serán favorables.

¿Qué es la anunciada incorporación de 2.000 particulares a tareas policiales en las Comisarías, sino una acción apresurada, desesperada y perjudicial?

Cómo ya lo planteara nuestro Secretario General, lo grave es que no se avizora el objetivo real (aunque al día de hoy ya tenemos alguna sospecha…). Y la oposición, como siempre, en silencio…

Alguien debiera avisarle que si pretende comandar el barco a buen puerto, con esta medida solo logrará abrir una brecha en su maltrecho casco…

Desde Apropoba no nos cansaremos de repetir lo que ya todos saben. Que una de las falencias en el sistema de la seguridad pública está dado –entre otras causas importantes- por una prevención policial deficiente, que no se le puede reprochar al componente humano de la institución policial. Por el contrario, el servicio público hoy todavía funciona gracias al esfuerzo descomunal, casi sobre humano, de las mujeres y hombres que componen la fuerza, exclusivamente.

Si el gobierno provincial está dispuesto a invertir $5.400.000 pesos mensuales en sueldos para 2.000 particulares ¿Por qué no incorpora 2.000 policías nuevos y le asignan tareas internas, y armados, que de paso cubrirán las necesidades de seguridad en las dependencias? Y lo más importante: No perjudicarán a nuestra Caja de Retiros…

¿Y ya que está, porque no aprovechan la oportunidad y reincorporan a los cientos de policías subalternos que el ex Ministro Arslanián echo sin causa; que ya fueron preparados por el Estado, tienen experiencia y que actualmente deambulan por distintos tribunales buscando justicia y tienen aportes previsionales en la Caja de Policía?

En cuanto a la seguridad en los calabozos y cuidado de los presos, es momento oportuno para aclarar que esa no es una tarea policial. Los policías no ingresaron a la fuerza para realizar ese trabajo. ¡Es una obviedad señalar que si hubiesen tenido esa vocación se habrían incorporado al Servicio Penitenciario!

¿Entonces, siendo esta una actividad extra policial, porque no instrumentar GUARDIAS DE SEGURIDAD INTERNA con la misión de proveer seguridad en los calabozos y atención de detenidos, mas la protección de la dependencia, del personal de oficinas y los bienes fiscales, integradas por efectivos, en actividad -fuera de horario de servicio- y retirados en aptitud, exclusivamente voluntarios y por el sistema de Pol.Ad…?

Sería también una buena alternativa, inclusive con menos costo y con menos problemas a futuro. Al menos hasta que algún gobierno cumpla con la eterna promesa de retirar a todos los presos de las dependencias policiales.

Es lamentable, pero la verdad es que todos los días comprobamos la actitud incomprensible del Gobernador Scioli hacia su policía. En los discursos nos apoya, como nadie; Y en los hechos nos abandona, como todos.

No se explica la resistencia tenaz que pone el gobierno para negar beneficios o no invertir dinero en los seres humanos policías. Ni en sueldos, ni en aumentar las tasas de Pol.Ad, o las horas Co.re.s. Tampoco en pagar a los heridos, ni solucionar las demandas de los ex Sub Ofls. Mayores y S. Ofls. Principales; o en mejorar las prestaciones de Servicios Sociales y de la ART. En fin, nada que los ayude a paliar la creciente inflación que los acosa. No se invierte en prácticas de tiro que son esenciales o uniformes; ni siquiera en el confort básico en las dependencias policiales, donde ya casi ni los baños funcionan. ¡Ni que hablar de pagar las deudas a los retirados y devolverles el dinero que el gobierno de Sola les sustrajo mediante la fraudulenta ley 13.437…!

Sin embargo el gobernador no titubea ni regatea para destinar partidas millonarias en subsidios y otros beneficios a sectores o a personas que no pertenecen a la policía. Lo mismo que niega a los policías que piden por necesidad elemental, a otros se les concede a manos llenas por simples razones ideológicas o electoralistas…

Y la particular forma de entender la “justicia distributiva” del Gobernador la acaba de demostrar en estas horas. No le tembló el puño para conceder un aumento del 26% a las horas extras de los empleados de la administración pública provincial agremiados a UPCN. Los policías deberán seguir dejando los riñones, y hasta la vida, trabajando en los horarios de descanso por unas monedas miserables.

Solamente Martin Sabatella, el protegido de Garré, Verbitsky y Arslanián, si llegase a ser gobernador, nos trataría peor…

Habrá que ver entonces como se desempeña el experimentado piloto. Si es capaz de llegar a puerto y en que condiciones. O tendrá un final de leyenda, como le ocurrió a Billy Tyne, el de la Tormenta Perfecta, que no pudo cabalgar el oleaje y terminó junto a su tripulación en el más profundo abismo submarino.

Por lo pronto desde Apropoba ya vaticinamos que el medio millón de voluntades unidas en la familia policial y penitenciaria estará expectante esperando ansiosos que se asuma el compromiso de abordar integralmente y en serio, la problemática de la inseguridad en nuestra provincia, no con remiendos como es esta extraña –por definirla de alguna manera- convocatoria de particulares.

Abordaje que deberá comenzar por solucionar los problemas que hacen a las condiciones laborales y previsionales, la seguridad jurídica y la calidad de vida, de quienes tienen como misión nada menos que hacer cumplir las leyes, velando por la vida, derechos y bienes de las personas y del Estado.

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

[email protected]

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