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Cuánto le cuesta “Clarín Miente” a Mar del Plata

El secretario de Gobierno, arquitecto Marcelo Artime es el caso emblemático de la torpe y absurda “Política de Estado” que enarboló como bandera el gobierno nacional, que necesitó como burócrata político útil, a este funcionario que ya cumplió con las bodas de plata viviendo y beneficiándose personalmente y patrimonialmente de la cosa pública.

A Clarín se le adjudican todas las penurias de este gobierno. No tienen otro argumento que culpar a una empresa periodística, que ha alcanzado un desarrollo y un poder concedido durante la década del ´90 y ahora con los K, desde 2003. Si Clarín creció y es dominante, no es un problema de Clarín, sino de quienes han sido funcionales al mayor multimedios del país. Que alguien explique por qué el multimedios La Capital, es el peor ejemplo que se puede exhibir en Mar del Plata, y un paralelo del matutino porteño. El diario La Capital por ejemplo fue el único del país que no respetó el Día del Canillita celebrado ayer, aún así no subió su venta en los quioscos, y se consolida la distribución gratuita de páginas impresas que valen U$S 1,50 por día. Desde Russak hasta Pulti todos los gobiernos municipales negociaron silencio con Florencio Aldrey Iglesias. No en vano el 13S, el primer antecedente del 8N, se inició en Las Heras y Boulevard Marítimo, frente al hotel Hermitage.

El grotesco de Marcelo Artime lejos de sus convicciones transformistas, mostrando un ejemplar de Clarín para agradar a Amado Boudou. Una foto emblemática de servilismo político, abonado a la rentabilidad de la actividad. La gran mentira de Artime fue decir que asumía en Gobierno para prepararse para ser intendente. Aunque la política es impredecible, el perigeo lo lleva hacia afuera de la actividad pública.

Increíblemente, o no tanto,  Clarín es el diario que más se vende en Mar del Plata. Por su tirada es el diario argentino que más favorece a Mar del Plata. Cuenta  casi con un centenar de auspiciantes comerciales de la ciudad, que no anuncian en medios locales. Turismo, espectáculos y deportes tienen un espacio que llega a millones de argentinos, indirectamente es publicidad por la cual no se paga. Nadie se ha detenido a reflexionar sobre esto, porque es más fácil pagar peaje en algún multimedios local o en un hotel con vista al mar. Encima se descalifica a Clarín porque dicen hace campaña a favor del Punta del Este. Algo muy chabacano e inconcebible, a lo que se han sumado entidades intermedias como la UCIP y el Colegio de Martilleros, entre otros, por ejemplo.

Artime es el ahijado político de Amado Boudou y su permanencia en el organigrama municipal, sólo responde a un inestable y tembloroso equilibrio de poder, que Gustavo Pulti está dispuesto a sostener, quién sabe por qué inconfesables móviles políticos o por qué  alguna sociedad todavía lo necesita, para mantener algún negocio y no perder las participaciones

Habría que preguntarle a Artime, cuándo miente Clarín, cuando informa, junto a La Nación y Perfil, cuáles son los índices de inflación, cómo se devalúa y licúa la moneda nacional,  cómo aprietan a los jueces que no benefician las decisiones oficiales, cuándo dice que el 80 % no quiere la re-re, cuando se gastan millones de dólares en baños y cocinas de la Casa Rosada, cómo se estafa a los jubilados, cuando da a conocer los porcentajes de salarios en negros, cómo continúan dándose casos de inseguridad que le han costado la vida a no se sabe cuántos argentinos, cuándo informa cómo el sistema ferroviario se cae a pedazos, cuándo anuncia que está colapsado el sistema eléctrico, cuándo habla sobre el estado de las rutas argentinas, cuándo informa sobre el cepo cambiario mientras se timbean en el exterior millones de dólares a precio oficial en Argentina, cuándo se financia la joda en Aerolíneas Argentinas, cuándo no se hacen horas extras ni se cobran vacaciones anuales para no caer en el descuento del impuesto a las ganancias. Cuando ocurren todas estas cosas juntas,  que son reales y comprobables, cuando más ataquen a Clarín más crecerá Clarín, porque es imposible tapar el Sol con un arnés.

Marta Minujin, Toni Puig y Futbol Violencia S.A. son los últimos protagonistas de las actividades  que han prevalecido en las apariciones públicas de Artime, todas ellas “financiadas” por la Fundación Veinte20, auspiciada por el vicepresidente de la Nación Amado Boudou, quien ostenta el más despreciable índice de cualquier político, es quien reúne la mayor cantidad de rechazo en la población. Hace pocas horas Artime denunció con argumentos políticos endebles un atentado contra una vidriera ploteada con los rostros de CFK y Boudou. No se le ocurrió pensar que fue un hecho de vandalismo, como lo miles que se registran en la ciudad, y que desde su cargo debería tener mucho más en claro.

Hoy el intendente Gustavo Pulti, ha decidido que a través del TSU de todos los contribuyentes marplatenses y de la carga cada vez más pesadas de otros tributos municipales, se mantenga el onerosísimo sueldo de Artime, mientras deserta de la prestación de servicios básicos que debe prestar. El guiño de Pulti a Artime es un tiro por elevación a su adhesión a CFK, mientras ésta lo sostenga, aun contra la opinión adversa de su cada vez más reducida mesa chica de las decisiones.

Como secretario de Gobierno Artime es un funcionario político inútil o le temen a una silbatina pública que condene a Pulti con tres años de gobierno por delante. ¿Alguien lo vio a Artime en una foto junto a Pulti por el boleto estudiantil gratuito, por los pasos públicos en los balnearios del Sur, por la ordenanza de los agroquímicos, por los paros y movilizaciones de sindicatos y vecinos por la inseguridad, de reclamos de cooperativas, de actos de vandalismo en el Palacio Municipal?

Excede la definición de un ñoqui, sino que hay algo que es peor. Artime cuenta con la protección de la oposición, de solidaridades políticas dentro del contexto local que acompañan a Pulti, entre ellos se incluyen el propio Frente Para la Victoria, Fernando Arroyo y el bloque de la Unión Cívica Radical. Una razón de complicidad y protección, Artime tiene mucho para decir de los últimos años de enjuague, en los negocios del Concejo Deliberante, en los cuales fue partícipe necesario, muchas veces “en nombre Gustavo (Pulti)”.

 

Jorge Elías Gómez

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