Carta de Lectores, Opinión

Cuando el hambre es ley, la rebelión es justicia

Estamos atravesando un periodo de muchas necesidades básicas insatisfechas, de mucha emergencia alimentaria. Lo vemos a diario en los merenderos y comedores barriales y escolares donde cada día, las compañeras a cargo, hacen malabares para cumplir el servicio. Se ven desbordados por la creciente demanda. La carne es un elemento de lujo, generalmente ausente de los platos de comida. La leche , elemento esencial para un crecimiento adecuado, hoy escasea y se hace muy difícil acceder a ese elemental alimento. Los niños que hoy se subalimentan, sufrirán  secuelas irreparables en su desarrollo. Este cuadro nos duele y nos rebela a su vez. ¿Porque sufre nuestro pueblo este flagelo del hambre? En un país rico en alimentos, en una ciudad capital de la pesca, donde por obra y gracia del dios mercado, se descartan miles de toneladas de pescado. Donde el cordón frutihorticola produce frutas y verduras en grandes cantidades y a los productores les pagan monedas y cuando llegan a las bocas de venta valen diez veces mas. Es decir se producen alimentos para alimentar a 400 millones de personas en Argentina y no podemos alimentar a 40 millones. Claro, hay que privilegiar las ganancias de los grandes monopolios exportadores, de las grandes fabricas de alimentos y grandes hipermercados…el hambre de los niños puede ser sacrificado en el altar del dios dinero y del dios mercado. Injusticia que nos hace pensar que este sistema ha derrapado en su valores de ética. Que no existe  sentido común, ni argumento que pueda explicar este desastre. Las organizaciones populares hacemos grandes esfuerzos para paliar el hambre en los barrios. Merenderos, comedores, ollas populares aquí y allá. Reclamos permanentes a las autoridades para que tomen medidas urgentes. Propuesta  legislativa de una ley de emergencia alimentaria. Siempre o casi siempre no tenemos las respuestas necesarias. ¿Son insensibles? ¿son incapaces? ¿no les importa? Son preguntas que nos hacemos. La cuestión es que no resuelven el hambre de nuestra gente. Empujando a que mas y mas personas se vuelquen a la lucha, a organizarse, a marcar a fuego a los responsables de esta catástrofe: Las políticas económicas vigentes y sus ejecutores. Agravado con abrir nuevamente las puertas a la intromisión del FMI. Nos acusan de hacer política. Si, los humildes, los desposeídos, los trabajadores de la economía popular, hacemos política, no queremos delegar más y queremos ser protagonistas de nuestro destino. Queremos cambiar nuestra patria para que haya tierra, techo y trabajo para todos y todas. ¿Acaso esto esta mal? Somos gente de paz, queremos convivir en una nacion que nos contenga a todos. Pero no seremos espectadores pasivos de como se llevan la patria puesta. “Hambre 0”, “Trabajo de calidad”, “lluvia de inversiones”, etc. Nos volvieron a mentir. Nos volvieron a engañar. Lobos con piel de cordero. Ante esta realidad, es justo rebelarse y buscar una salida antes que el daño sea mayor y tragicamente irreparable. Los cayetanos (CTEP, CCC, Barrios de Pie) damos muestra que con la unidad y la lucha se puede abrir la mano del gobierno ajustador y hambreador. Esperamos que todo este sacrificio no sea en vano, que las banderas de la justicia social flameen para siempre en nuestra patria, que el hambre sea un mal recuerdo. Vamos por eso.

 

Héctor Maciel

Coordinador Corriente Clasista Combativa (CCC)

Mar del Plata-Batan

 

Julio 2018

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