Opinión

Crisis productiva, el debate ausente en la Provincia de Buenos Aires

Para referirme a los problemas de la región podría caer en el lugar común, y hacer referencia a temas como la inseguridad, inflación, educación, salud o  justicia.

Sen Fernandez Carlos

Pero intentaré generar un llamado de atención sobre un aspecto de la vida en sociedad de nuestra comunidad, sobre el que me parece no se ha profundizado adecuadamente en el debate político como para incluirlo en la agenda pública.

El sistema productivo de nuestra región, viene manifestando inconvenientes que en el tablero de comando de un gobernante deberían interpretarse como señales de alarma.

En la Quinta Sección Electoral que abarca 27 distritos de la Provincia de Buenos Aires (desde el Partido de La Costa hasta San Cayetano sobre el Atlántico, desde General Paz pasando por Monte hasta Tandil, mas todos los distritos incluidos entre la Ruta 3 y la costa) conviven dos cuencas lecheras (Abasto y Mar y Sierras) sumamente importantes, que vienen atravesando al igual que toda la producción láctea en el país, serios inconvenientes de precios y costos lo que se ve reflejado en el periódico cierre de tambos y consecuente pérdida de puestos de trabajo en el sector rural.

La ganadería sumamente importante en gran parte del centro norte de nuestra sección, no escapa a las generales de la ley de la suma de desaciertos y agresiones para con el sector, de las políticas públicas imperantes. La liquidación de vientres, la pérdida de cabezas de ganado y las dificultades para recuperar el capital de trabajo, han tenido su impacto no solamente en el precio de la carne, sino en el cierre de frigoríficos con su consecuente impacto laboral.

Los desaciertos de Moreno, los Roe Verdes, la transferencia de recursos de los productores a la industria molinera y al sector de la exportación, han generado la disminución drástica de la cantidad de hectáreas sembradas y de los ingresos de los agricultores provocando un impacto negativo en las economías locales del sur de nuestra región.

La falta de competitividad de nuestra economía, visualizada fundamentalmente en dos cuestiones, que sin ser excluyentes resultan determinantes, como ser: el valor del tipo de cambio y el déficit de infraestructura que impacta fuertemente en la logística.

Esta cuestión tiene consecuencias directas sobre sectores claves de la economía regional, la Metalmecánica disminuye horas de trabajo, adelanta vacaciones y comienza suspensiones ante la imposibilidad de acceso al mercado externo. La Pesca, ya no resulta afectada por la falta del recurso ictícola, sino por el incremento de costos que imposibilitan la colocación de lo que produce, por las diferencias de precios relativos que la saca de competencia en el mercado externo. Su crisis, impacta directamente en la Industria Naval, generando un combo de disminución de ventas, ingresos y resultados negativos que afecta a las economías local.

El Turismo, pilar de la generación de puestos de trabajo y distribución de ingresos hacia otros sectores de la economía regional, se ve también afectado por la falta de competitividad de nuestra economía. Compite en forma desigual con destinos turísticos mas allá de nuestras fronteras, lo que genera una enorme pérdida de recursos que deberían estar cimentando la base de nuestro desarrollo.

Todas estas cuestiones planteadas al solo efecto enunciativo y no taxativo, no fueron generadas en los últimos sesenta o noventa días, cuando algunos descubrieron que podían ser opositores a este modelo y hasta entonces estuvieron actuando en consonancia con cada una de las causas que originaron estas consecuencias. Se vienen produciendo desde hace ya mucho tiempo, con la complicidad de la acción y/o de la omisión por parte de muchos de los actores centrales del debate público.

Gobernar no es solo administrar el Estado para prestar servicios.

El oficialismo en sus distintas versiones, viene haciendo esto muy mal desde hace veintiséis años en la provincia de Buenos Aires, fracasando estrepitosamente en cuestiones esenciales como educación pública, salud, justicia y seguridad. Además hay que gestionar para que el sistema productivo, base fundamental de la calidad de vida de una sociedad, funcione adecuadamente. Estas cuestiones a mi juicio también son importantes y deberían formar parte de la agenda pública en la Provincia de Buenos Aires.

 

Por Carlos Fernández (Presidente del Bloque de Senadores Provinciales de la Unión Cívica Radical y Candidato a Senador Provincial por el Frente Progresista Cívico y Social)

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