Ciudad, Información General

Confusa fuga del Hospital Militar: no se trata de Gustavo Modesto De Marchi

Tras las primeras informaciones dadas a conocer a partir de la medianoche de ayer, en relación de este hecho, se tomó de manera errónea, por el carácter de homónimo del involucrado, como protagonista a Gustavo Modesto De Marchi, cuando en realidad y según consignaba la información distribuida se trataba de Gustavo Demarchi, ex teniente primero.

 

Por su parte el diario La Nación en su edición digital publica el episodio sucedido de la siguiente manera:  Dos represores que cumplían distintas condenas por delitos de lesa humanidad en la provincia de San Juan escaparon ayer cuando iban a ser atendidos en el Hospital Militar Central, en el barrio porteño de Palermo. Por el hecho, la Justicia ya ordenó su captura y se les prohibió la salida del país. También se inició una investigación interna en el Servicio Penitenciario Federal, a cargo del traslado de los condenados desde la provincia cuyana a la Capital Federal.

El ex mayor Jorge Olivera y el ex teniente primero Gustavo De Marchi, que cumplían cadena perpetua y 25 años de prisión, respectivamente, están prófugos desde ayer. Ambos represores habrían escapado cuando eran atendidos en el Hospital Militar Central, situado sobre la calle Luis María Campo, luego de pedir ser asistidos en la Capital por problemas médicos.

El Ministerio de Justicia, que conduce Julio Alak, ya le ordenó al director Nacional del Servicio Penitenciario Federal “el pase a disponibilidad de oficiales y agentes penitenciarios responsables de la división traslados y seguridad”, según un comunicado oficial consignado por las agencias Télam y DyN.

El comunicado oficial apunta que los represores requirieron ser atendidos en especialidades como “psiquiatría, kinesiología y dermatología”. Como en el hospital de San Juan no había especialistas para tratar las molestias, pidieron ser atendidos en Buenos Aires. Su traslado corrió por cuenta del Servicio Penitenciario Móvil que depende del Ministerio de Seguridad, según se precisó en el Juzgado Federal N°2.

Olivera y De Marchi habían sido condenados hace apenas tres semanas, en un juicio que se desarrolló en el Rectorado de la Universidad Nacional de San Juan. Olivera, que era jefe de inteligencia y, pese a que en ese momento era teniente, integraba la plana mayor del RIM 22, estuvo involucrado en el secuestro y desaparición de la modelo franco-argentina Marie Anne Erize Tiseau, ocurrida en octubre de 1976

El pasado 4 de julio recibió cadena perpetua al ser considerado coautor responsable de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravado por su estado de cargo público y asociación ilícita, entre otros cargos.

De Marchi fue condenado a 25 años de prisión también por violación de domicilio, privación ilegitima de libertad, privación de libertad abusiva e imposición de tormentos, entre otros.

El suceso de ayer provocó que ya se ordenara el pedido de captura nacional para ambos represores y se notificara a la oficina de Migraciones para evitar que abandonen el país. Además de la investigación puertas adentro del Servicio Penitenciario Federal por posible complicidad de agentes, se sospecha además de un familiar de uno de los represores, que se desempeña en el área de psiquiatría del Hospital Militar.

Margarita Camus, víctima de la dictadura militar en San Juan y actual jueza de Ejecución Penal de San Juan, se mostró primero sorprendida y después dolida por la noticia sobre la fuga de los represores. Camus dijo que es un “horror” lo que ha ocurrido y afirmó: “Esto demuestra el grado de corrupción que hay en el Servicio Penitenciario Federal”.

 

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