Básquet, Deportes

Con el corazón en la mano

El máximo anotador fue Luis Scola con 27 puntos, seguido por Emanuel Ginóbili que aportó 23 tantos a la causa, como así también Pablo Prigioni con 16. Mañana a las 21.15 será tiempo de la gran final entre la Argentina y Brasil, previamente se enfrentaran Republica Dominicana y Puerto Rico.

 

 

 

 

Primero hay que saber sufrir….después ganar…después partir…como rumbo a Londres.

La generación más brillante del básquet nacional, “La Generación Dorada”, que fue Oro en Atenas 2004 y Bronce en Beijing 2008, podrá defender su lugar en el podio en Londres 2012, luego de obtener el tercer lugar reservado para el continente americano, Estados Unidos campeón del Mundo y Brasil, luego de vencer hoy a Dominicana, y la Argentina con el triunfo ante Puerto Rico.

El elenco local debió batallar ante un conjunto de Flor Meléndez que se la hizo muy complicada hasta la última bola, con gran ventaja en el juego aéreo y la impronta de su pareja externa: Barea- Arroyo. La enorme tarea de Emanuel Ginóbili (6 triples en el segundo tiempo) y Luis Scola en el goleo, más la solidaridad de todos por clausurar su pintura ante Santiago y Balkman, inclinaron la balanza para los albicelestes porque en la paridad, Barea no metió el último triple sobre la chicharra. Y esa cuota de fortuna, es lo mínimo que decidió un combate muy parejo.

Emanuel Ginóbili asumió liderazgo con 23 puntos (19 en el segundo tiempo con 6/7 triples en ese parcial)y 7 asistencias; y Luis Scola fue máximo artillero  con 27pts. (12/17 dobles, 3/4 libres). El base Prigioni tuvo problemas en la marca, pero compensó con su mano caliente: 16pts. 5/8 triples, 5 rebotes y 5 asistencias.

En Puerto Rico José Barea fue un termómetro, fue importante en el gol, pero ciclotímico pasionalmente, hecho que le jugó en contra en momentos clave. No obstante, hizo 20 puntos con 4/11 dobles, 3/6 triples, 3/4 libres, 4 rebotes y 3 asistencias.

Renaldo Balkman terminó con doble figura: 10 y 12 rebotes y Santiago castigó con 16 Pts.

El duelo aéreo lo ganó Puerto Rico 39/28 (17 ofensivos); La Argentina pasó mejor el balón 20/7 asistencias y los 13/28 triples del elenco de Julio Lamas fue vital para sacar adelante la porfía.

En el primer cuarto los dos usufructuaron las ofensivas milimétricas: 10/11 dobles para la Argentina y 9/14 de cancha para los caribeños. Obviamente nadie defendía en el nivel de un juego de este calibre. Scola (16pts. 878 dobles) y Barea (12pts.) fueron abanderados excluyentes del corte.

En el segundo cuarto el coach local Julio Lamas preservó a Scola (2 faltas) pero puso un equipo bajo y Puerto Rico le respondió con una zona 2-3 que obnubiló el ataque dueño de casa (1/6 triples en el cuarto) y ganó la lucha por los rechaces 20 a 10. Así, se llevó la victoria al entretiempo largo 44/40 con dos relevos fundamentales: John Holland  (6pts.) y Narváez (5pts. 3 rebotes).

Los visitantes arrancaron mejor y pusieron a la Argentina en su momento más crítico del partido y en dudas su clasificación. Dos dobles de Santiago llevaron el marcador a 48/40 para los de Meléndez. Explotó el público local en el necesario aliento y Kammerichs contagió desde adentro con un tapón y un doble y falta. Ahí surgió la jerarquía de Ginóbili en su esplendor: 4/4 triples más 5 de Scola, llegando desde el banco. Tremendo parcial de 14/3 para que la Argentina en 3 minutos tomara el timón de la puntuación.

En el último cuarto el partido creció en tensión y emoción. Parecía que era argentino con un triple de Prigioni para 77/66 al minuto 3. Pero los boricuas respondieron con temple. 9/0 y todo igual 3 minutos después.

Ahí fue punto a punto. Barea y Arroyo, aunque si éxito (4pts. entre los dos en el capítulo) intentaron ser los motores para que definan  Santiago y Balkman (15 entre ambos). En la Argentina, el sacrificio por defender de todos y la obligación anotadora de Ginóbili y Scola (11 entre ambos), fueron las características. Un cuarto malo para el espectáculo, pero poco importaba al público que quería festejar la clasificación. Fue de 19/15 para Puerto Rico y la última bola con 6 segundos para los adiestrados por Meléndez. Pero el lanzamiento triple final de Barea no entró y el pasaporte a los Juegos Olímpicos quedó para los anfitriones.

Argentina mostró un 59% en tiros de dos, un 46% en triples, y 73% en libres.Y a un Luis Scola implacable.

daniel zaiser.-

foto:cabb

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