Política

Claudia Rodríguez: “Inventaron una estrafalaria actitud “destituyente” y un complot”

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¿El silencio de los inocentes?

Cuando la Presidenta del Concejo Deliberante no quiso ocupar su banca en medio de un mar de dudas que  reclaman respuestas, muchos pensamos que ese era un silencio imprudente. ¿Cómo  puede pensarse que todo el mundo va a aceptar distraídamente que quede sin respuestas el video que la involucra junto al secretario de HCD pidiendo aportes para aprobar un expediente? ¿No es una subestimación total de la capacidad de observar y sacar conclusiones que tenemos todos los demás?

Es cierto que  será la justicia quién deberá  determinar si se cometió un delito o no, y cómo se llamará ese eventual delito. Es decir, será la justicia quien dirá qué carátula merece este expediente.

 Mientras tanto, esta claro que Baragiola, Constantino y Mensor algo tendrían que decir. Pero se nota que todavía pretenden sacarla barata haciendo silencio ante la opinión pública. Con las habilidades del comité (que casi nunca son habilidades de gobierno), en lugar de explicar, pedir disculpas o arrepentirse, lo que hicieron fue agredir a todos.

Inventaron una estrafalaria actitud “destituyente” y un complot. (Tomando el lenguaje, pero no la épica, de recientes grandes batallas en las que no se anotaron.)

Cualquiera de esas hipótesis conspirativas hubieran requerido unas capacidades increíbles de todos los que no somos radicales del bloque de Baragiola: Un video inventado, que hasta ahora ninguno de los tres sospechados denuncio por falso, tendría que haber sido montado para perjudicarla; el gremio de Camioneros tendría que haberse prestado a la maniobra y el FPV, Arroyo, el frente de Massa y Acción Marplatense, todos juntos, tendrían que haber preparado la emboscada. Insólito.

Cualquier desprevenido puede darse cuenta que la conspiración nunca existió y que, en verdad, lo que ha querido hacer el radicalismo es desviar el eje intentando escaparse por la tangente.

VILMA VINO ( a la sesión)… PERO NO HABLO

Baragiola fue a la sesión del viernes. Pero no hablo. Nunca amagó siquiera con aceptar la invitación que todos los bloques le hicieron para que desde su banca diera las explicaciones del caso. Constantino ha desaparecido de todos los lugares que frecuentaba, por supuesto que en silencio. El otro colaborador que también aparece en las escenas ha silenciado su habitual palabra ácida, agresiva y solapada, que solía esgrimirse más por tuiter que de frente.
En otros términos, el radicalismo de esto no habla. Baragiola menos. Reclaman airadamente que el video se entierre, se olvide, se obvie.  Cualquier otra cosa les parece una trama injusta. Solo faltaría que digan que esto no debe  menearse mas porque en su plan político está previsto que los deshonestos sean otros. Y cualquier otra cosa… ¡es una grosería!

Baragiola debe hablar. Debe hablar del video y de la práctica que el video denuncia. Debe explicar por qué atacan a todo el mundo con violencia verbal, como hizo en estos días uno de sus bastoneros predilectos,  el concejal Maiorano, en lugar de expresar algún atisbo de responsabilidad en lo que está pasando.

Porque nadie debe esperar, y la mayoría de los marplatenses no lo aceptaría, que el disimulo cómplice sea el final de esta triste historia.

Además, y por último, Baragiola debe hablar porque el que calla otorga

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