Carta de Lectores

Cinco errores, cinco

Es cierto que no son solamente estos los cometidos por funcionarios de la actual administración de gobierno en nuestra provincia de Buenos Aires con respecto a los trabajadores policiales, pero consideramos que podrían servir de ejemplo a lo que no debería ocurrir en una situación de vigencia de un gobierno democrático, para trabajadores que por otra parte, le son propios al menos en su relación de dependencia.

El primer ejemplo ya lo hemos mencionado desde nuestra página de APROPOBA se da cuando el vicegobernador Daniel Salvador, hizo mención de la necesidad de realizar “purgas” en las filas de la institución, lo que también como ya mencionáramos, dice muy poco de formación democrática de nuestro segundo mandatario provincial y de su respeto a los derechos constitucionales. Por suerte la gobernadora Vidal no se avino a semejante despropósito e incluso no hemos escuchado en adelante que dicho término fuera nuevamente utilizado para mencionar la necesidad de sacar malos elementos de la repartición. Para eso están las leyes, las investigaciones sumariales, el ejercicio al derecho a defensa y la resolución respectiva en base a la plena vigencia de las garantías constitucionales.

La mención en programa televisivo por el secretario de Comunicación del Gobierno Provincial Federico Suárez, que con respecto al aumento de haberes para los trabajadores policiales ya se había resuelto con el acuerdo arribado a paritarias llevadas a cabo con el sector, resultó por demás sorprendente cuando nadie y menos un funcionario, debería ignorar que el derecho amparado por la Constitución Nacional y también la de la propia provincia de sindicalizarse en defensa de sus derechos a todos los trabajadores, sigue siendo negado a los policías. Todo esto después de más de 30 años de vigencia de gobiernos democráticos, y en contrario a las recomendaciones expresas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que por cierto de no existir sindicato reconocido, mal podrían haberse llevado a cabo paritaria alguna.

En tercer lugar y como no podía ser de otra manera ante un recurso presentado por nuestro camarada el Comisario General Marcelo Di Pasqua, pasado a retiro obligatorio cuando no se encontraba en situación de edad ni años de servicio reglamentarios, por la simple resolución del ministro de Seguridad Cristian Ritondo. En violación a la ley que regula la carrera policial por cuanto de existir algún motivo para excluir de las filas policiales a este alto jefe deberían haberse incoado las investigaciones administrativas y/o judiciales que correspondiera, la justicia que no lo ha hecho en otros casos esta vez sí actuó como corresponde y ordenó la inmediata reincorporación del efectivo.

Cierto es que el jefe de la institución en su momento debería haber intervenido en defensa de su subordinado, pero desgraciadamente tampoco ha ocurrido así.

Las promociones y ascensos sin respeto a los escalafones, tiempos mínimos y demás requisitos legales no pueden tener otras consecuencias que el desaliento de los restantes trabajadores que dudan de los valores que debe perseguir para una carrera exitosa si todo depende de la amistad o el acomodo liso y llano.

Por último, la no publicación por circular o en el Boletín Informativo de las tablas detalladas de los últimos aumentos salariales para que cada uno pueda acceder fácilmente a entender cuál es la variación en sus ingresos, podría también tomarse como una muestra del desinterés por las inquietudes de los trabajadores policiales, especialmente de los más bajos escalones que con la confusión del descuento por ganancias, no alcanzan a entender en realidad cuanto ganarán en el futuro.

Los policías desde siempre hemos soportado abusos de todo tipo por parte de la generalidad de los gobiernos, tanto dictatoriales como democráticos, siempre hemos perdido cuando otros sectores ganaban, pero entendemos que ante un nuevo discurso y la promesa de encausar las cosas sería muy bien visto por parte de los miles de camaradas que día a día se juegan la vida en la calle, que en algún momento el respeto que se les debe como a todo trabajador sea una realidad inviolable que no tenemos duda alguna mejorará la predisposición al trabajo de cada uno

No por repetida ha perdido vigencia aquella frase del inolvidable Martín Fierro al mencionar las penurias del soldado de frontera: “Adrede parece todo pa’ que la gente padezca”.

Miguel Ángel Reynoso

Secretario General APROPOBA

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