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“No puede ser una patria tan confrontada, todo es enfrentamiento”

Dios y la patria. Puiggari exigió el reencuentro entre los argentinos.
Dios y la patria. Puiggari exigió el reencuentro entre los argentinos.

Cientos de fieles, locales y turistas, se reunieron este viernes para participar de la fiesta de la Natividad en la Iglesia Catedral, ceremonia que fue presidida por el obispo monseñor Juan Alberto Puiggari. Allí, el párroco pidió por que “dejemos ingresar a Dios en nuestros corazones” y para que el país no esté tan dividido.

“Queremos en este día de Navidad abrir nuestros corazones para que entre la paz de Dios -dijo, a la vez que indicó que- él es quien nos regala la paz que hoy el mundo, nuestra ciudad, nuestra patria, y el corazón de muchos está necesitando. Es Cristo quien nos da la paz, porque él es el príncipe de la paz. Cuando excluimos a Dios de las leyes, de la cultura, de nuestras familias, de nuestros corazones se acaba la paz”.

En su homilía, Puiggari pidió por “la gracia del reencuentro con el señor, y también encontrarnos con nuestros hermanos”. En ese contexto, recordó la proximidad del bicentenario de la nación: “tenemos que reencontrarnos entre los argentinos, no puede ser una patria tan divida, tan confrontada, todo es enfrentamiento, todo es rivalidad, signo que no está Dios”.

“Queridos hermanos, Jesús hoy quiere nacer en nuestros corazones. Y como en ese momento, hoy también hay muchos corazones que no se abren, pidamos la gracia para nosotros y todos los hombres de buena voluntad que nuestros corazones sean un pesebre”, manifestó el obispo.

Por último, Puiggari invitó a todos a contemplar el pesebre y a tener una actitud de serenidad y recogimiento: “como María José y los pastores que tuvieron un corazón sencillo”. Y recordó que la Navidad “hay que recibirla con un corazón pobre y desprendido del yo, y no vivir de la idolatría del dinero y del poder, por eso Navidad es austeridad”.

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